El Hermano Maryknoll Ryan Thibert (izq.) y el Padre Maryknoll Jonathan Hill (dcha.) durante la ceremonia de envío en la capilla Nuestra Señora Reina de los Apóstoles en Ossining, Nueva York. (Octavio Durán/Nueva York)

MARYKNOLL SE REGOCIJA CON UN NUEVO HERMANO Y SACERDOTE MISIONERO

La alegría del evangelio que el Papa Francisco describe como el regalo para aquellos que se encuentran con Jesús fue palpable en el campus de la Sociedad Maryknoll en Ossining, Nueva York, un fin de semana de la primavera pasada. Dos jóvenes comprometieron sus vidas a compartir el amor de Dios con el mundo, Ryan Thibert como hermano Maryknoll y Jonathan Hill como sacerdote Maryknoll. Únase a nosotros para revivir la celebración de tres días.

Día Uno: Juramento

(Kimberly Asencio/Nueva York)

Thibert, sus padres, Rox-Ann y Larry, y su hermana, Jennifer, durante su juramento final como hermano Maryknoll. Su hermano gemelo, Aarón, no estuvo presente porque su vuelo se canceló. “Estoy sorprendida por la bondad de Dios para nuestra familia”, dijo su madre de la vocación religiosa de su hijo. Ryan responde: “Soy quien soy debido a su amor incondicional”.

El Hermano Maryknoll Thibert y su padre Larry Thibert. (Kimberly Asencio/Nueva York)

“Les traje un niño y me devolvieron un hombre”, le dice Larry Thibert a la Sociedad Maryknoll.

(Kimberly Asencio/Nueva York)

El Superior General de Maryknoll, Padre Raymundo Finch, compara el rol del misionero con el de María, quien tras decir ‘sí’ al llamado de Dios, “se apresura a compartir las buenas nuevas con su prima Elizabeth”.

“Siento un profundo sentimiento de paz y serenidad al saber que mi vocación como hermano Maryknoll finalmente se realizó a través de la gracia de Dios”, dijo Thibert.

 (Kimberly Asencio/Nueva York)

“Consagraré mi vida a las misiones”, juró Thibert ante la Biblia.

Día Dos: Ordenación Sacerdotal

Octavio Durán/Nueva York

Hill, con su familia (de izq. a dcha): Mason, sobrino; Jeremy, hermano; Ramona y Larry, padres; Jessica, cuñada; y Colton, sobrino (frente), miembros de una Iglesia evangélica. Jonathan temió su rechazo al volverse católico en 2004. “Pero solo experimenté amor y cuidado”, dijo él. “El Cuerpo de Cristo tiene partes diferentes”, dice su madre. “Todos estamos llamados a servir”.

Octavio Durán/Nueva York

“Sentí el espíritu de Dios y el peso de Maryknoll durante la imposición de las manos”, dijo Hill cuando todos los sacerdotes Maryknoll presentes le confirieron el don del Espíritu Santo. “Me conectaron a la presencia de Dios y sentí el privilegio de estar en esa línea (de sacerdotes)”.

Octavio Durán/Nueva York

“El regalo me hizo llorar”, dijo Hill del momento en que los Padres Maryknoll John Eybel y John Waldrep le pusieron su estola y casulla—un regalo hecho a mano en el Centro de Empoderamiento de Mujeres de Bujora, de la parroquia Mabatini en Tanzania, donde Hill sirvió durante su entrenamiento misionero.

Las lecturas elegidas por Jonathan Hill dieron un mensaje de servicio. El pasaje del Antiguo Testamento de Isaías, leído por su hermano Jeremy, describe la misión de cada sacerdote y profeta: “llevar la Buena Nueva a los pobres”.

Las lecturas elegidas por Jonathan Hill dieron un mensaje de servicio. El pasaje del Antiguo Testamento de Isaías, leído por su hermano Jeremy, describe la misión de cada sacerdote y profeta: “llevar la Buena Nueva a los pobres”.

Octavio Durán/Nueva York

El obispo John Barres, de Rockville Center, Nueva York, quien presidió la misa, unge las manos del nuevo sacerdote y reza “para que pueda santificar al pueblo cristiano y ofrecer sacrificios a Dios”.

Octavio Durán/Nueva York

Jonathan Hill concelebra la Misa como sacerdote Maryknoll por primera vez.

Día Tres: Envío Misionero

“No tengas miedo de la santidad … no tengas miedo de dejarte guiar por el Espíritu Santo”, dijo el Hermano Maryknoll Wayne Fitzpatrick durante el envío, repitiendo las palabras del Papa Francisco. 

“No tengas miedo de la santidad … no tengas miedo de dejarte guiar por el Espíritu Santo”, dijo el Hermano Maryknoll Wayne Fitzpatrick durante el envío, repitiendo las palabras del Papa Francisco. 

Octavio Durán/Nueva York

El Padre Maryknoll Juan Zúñiga, llama a Ryan Thibert a servir en América Latina.

Octavio Durán/Nueva York

El Padre Maryknoll John Waldrep llama a Jonathan Hill a servir en África.

Octavio Durán/Nueva York

El padre Finch confiere el crucifijo de la misión a Thibert y a Hill: “Úsalo con humildad y pasa tu vida en servicio amoroso a la Iglesia y el pueblo de Dios”.

Octavio Durán/Nueva York

Rox-Ann y Larry Thibert bendicen a su hijo Ryan quien irá a Bolivia: “Que tu presencia, palabras y acciones reflejen el amor y la compasión de Jesús”.

Octavio Durán/Nueva York

Larry y Ramona Hill envían a su hijo a Tanzania con la oración: “Que tus manos construyan y tu corazón conserve lo que es bueno y hermoso en nuestro mundo”.

Jonathan Hill y Ryan Thibert, nuevos misioneros Maryknoll, sonríen con sus respectivos padres. (Octavio Durán/Nueva York)

(Octavio Durán/Nueva York)

El padre Jonathan Hill y el hermano Ryan Thibert servirán en misión en Tanzania y Bolivia.