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[googlefont font=“Cormorant Infant” fontsize=”20″]By Robert Jalbert, M.M.[/googlefont]


Queda claro en los Evangelios que Jesús fue un hombre misericordioso. Ya sea cuando convirtió el agua en vino en una boda o cuando curó un sin numero de enfermedades, Jesús realizó milagros como respuesta misericordiosa a la necesidad humana. Incluso, cuando él y sus apóstoles necesitaban descansar de su trabajo, leemos en el Evangelio de Marcos (6:34), “vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato”.

Jesús enseñó el significado de misericordia no sólo con su ejemplo, sino a través de parábolas, como la de la oveja perdida, donde describe un pastor que no se conforma con tener 99 ovejas a salvo, sino que va en búsqueda de la única oveja que se perdió. O cuando imagina a un padre saliendo apresurado a dar la bienvenida a su hijo descarriado, sin mencionar el mal que su hijo había hecho, sino abrazándole con un amor incondicional.

El Papa Francisco nos recuerda que este es el tipo de amor que estamos llamados a compartir como discípulos misioneros de Jesús. No es de extrañar que el papa haya elegido la historia del hijo pródigo para marcar el tono del Año Jubilar de la Misericordia que ha declarado a partir del 8 de diciembre, 2015 hasta el 20 de noviembre, 2016.

“Es mi deseo, en efecto, que el Jubileo sea experiencia viva de la cercanía del Padre, como si se quisiese tocar con la mano su ternura, para que se fortalezca la fe de cada creyente y, así, el testimonio sea cada vez más eficaz”, dijo el papa.

A lo largo de este año, Revista Maryknoll enfocará el tema de la misericordia. Comenzamos en esta primera edición con una reflexión poética de Josephine Dupuy sobre la misericordia. La Hermana Maryknoll Bernice Kita inaugura nuestra columna espiritual sobre la misericordia con su recuerdo de la compasión de la que fue testigo en medio de la brutal guerra civil en Guatemala. Varios misioneros Maryknoll comparten sus momentos de misericordia en nuestra sección Cuentos Misioneros.

Los misioneros podemos dar testimonio que en este mundo tan herido donde a diario escuchamos informes de violencia y brutalidad, todavía abunda la misericordia. Sólo tenemos que abrir nuestros ojos y corazones para verla y compartirla.
Que este nuevo año los llene de muchos momentos de misericordia para compartir.
 

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