El Centro Misionero Maryknoll en América Latina (CMMAL), desde hace 50 años, está al servicio de las Iglesias locales comprometido en la formación integral de misioneros y misioneras. Nacimos como un servicio de enseñanza del español, quechua y aymara, teniendo como certeza que la lengua es vehículo de la cultura y una herramienta comunicativa por excelencia. Esta certeza nos llevó con el tiempo a plantear la enseñanza con un componente cultural que permita la total inmersión de misioneros extranjeros en la realidad latinoamericana.

Al mismo tiempo nos fuimos dando cuenta que la formación misionera debe estar acorde a los nuevos vientos eclesiales y a los cambios profundos que se producen en la sociedad. Así fueron naciendo programas que facilitan la renovación de nuestra teología y prácticas misioneras, ayudan a forjar nuevos liderazgos y ofrecen herramientas para el desarrollo personal y comunitario; y permiten tener una experiencia de inmersión misionera que enriquece tanto al lugar de destino como a la comunidad de origen.

Nos llena de gozo continuar el sueño visionario de quienes fundaron el cmmal; hoy convertido en un centro multifacético de formación misionera que ofrece los siguientes ejes temáticos: Enseñanza de idiomas con enfoque comunicativo y cultural; aprendizaje a través de la inmersión misionera; misión, teología y realidades latinoamericanas; diálogo intercultural; descolonización, género y estructuras de poder; desarrollo humano integral con enfoque de transformación; liderazgo transformador y solidario.

El primer eje temático se concreta en nuestro Programa de Idiomas. Es el programa más antiguo con el que se fundó el Centro Misionero. Aprender español es una necesidad para quienes van a servir en misión en el extranjero y no sólo en Latinoamérica ya que las migraciones han hecho que la presencia de hispano hablantes sea cada vez más fuerte en diversas regiones del mundo. Tanto es así, que muchas diócesis en Norteamérica ya tienen como requisito para el trabajo pastoral, la obligación de saber español. Este idioma se ha transformado en una herramienta indispensable para el diálogo, la comunicación, el ejercicio pastoral, la celebración litúrgica, y la formación de agentes pastorales. A cmmal llegan misioneros desde los cinco continentes, ya sea porque trabajarán en Latinoamérica o porque en los lugares donde ejercen su misión hay comunidades hispanas.

Pocos programas ofrecen lo que se puede encontrar en el CMMAL: un enfoque comunicativo, un abordaje cultural que permita entender la cosmovisión y costumbres de nuestros pueblos, una inmersión total—fruto de hospedarse con familias bolivianas—una preparación en el lenguaje propio para el ministerio pastoral, la participación en la liturgia en lengua española y la posibilidad de aprovechar otras ofertas formativas en teología y espiritualidad misionera.

Así como Jesús aprendió la lengua de su pueblo, pero se esforzó por hablar el idioma de los pequeños y excluidos, también nosotros queremos ofrecer la experiencia de aprender la lengua y los idiomas de nuestros pueblos para que la comunicación sea un vehículo de encuentro y aprendizaje mutuo.

Foto principal: Asistentes a uno de los programas ofrecidos por el Centro Misionero Maryknoll en Cochabamba, Bolivia, participan en una reflexión cultural y espiritual. Cortesía de CMMAL

maryknoll-icon-grey