Religiosa Franciscana se convierte en madre de “muchachos de la calle” en Kenya

La Hermana Catarina Wanza Mui, de la congregación Little Sisters of St. Francis, dice que siempre le encantaba ayudar a la gente más necesitada en su tierra natal de Kenya. Desde su primera profesión en 1994, ella trabajó en un hogar de infantes, coordinó un programa para niños desamparados con discapacidades e inició programas para niños huérfanos y el empoderamiento de las mujeres. Ahora la Sociedad Maryknoll está argullosa de llamarla nuestra socia en misión.

En enero de 2009, la Hermana Catarina fue enviada a Nairobi para supervisar el Ukweli Home of Hope, un programa iniciado por el Hermano Maryknoll Peter Agnone en respuesta al creciente número de “niños de la calle” que vivían en las carreteras y caminos de Nairobi.

Ella estima que hay entre 250,000 y 300,000 niños en las calles de Kenya, con 60,000 en Nairobi solamente. La mayoría de estos niños son hombres, migrantes urbanos entre las edades de seis y quince años; la mayoría, con muy poca educación y sin una fuente de ingresos, provenientes de familias de un solo padre. Para sobrevivir, estos niños recogen comida de la basura, venden desechos, piden limosna, roban y trabajan en los pocos trabajos temporales disponibles.

Pero Ukweli Home of Hope les ha dado nuevas vidas a muchos de ellos. “Hasta ahora hemos logrado rehabilitar, educar formalmente y reunir a 169 niños con sus familias”, dice la Hermana Catarina. “Actualmente estamos apoyando a 93 para su educación en varias escuelas locales”. El proceso de rehabilitación consiste en fomentar cambios de comportamiento en estos niños y alejarlos del uso de drogas y el ‘olfatear pegamento’, a través de los programas ya existentes y de la tutoría y asesoramiento individualizados”.

El objetivo más importante para el equipo de la Hermana Catarina es proporcionar una atmósfera familiar para estos chicos. “A pesar de las actitudes negativas de la sociedad hacia ellos, algunos de los chicos del centro se desempeñan muy bien en la educación, incluso en la formación de un buen carácter, a veces mejor que algunos de los niños de familias bien establecidas”, dice.

El objetivo final, explica, es reunir a estos niños con sus familias biológicas, ya sea mientras están estudiando en las escuelas o tan pronto como sea posible.

Ukweli Home of Hope está temporalmente situada en el complejo de las Little Sisters of St. Francis en Nairobi. Unos generosos benefactores han comprado una parcela de terreno, con servicio de agua y electricidad, en otra parte de Nairobi, donde se ha iniciado la construcción de un centro de rehabilitación permanente que alojará a más niños que en las actuales estructuras temporales y proporcionará un espacio suficiente para un gran jardín. También se ha construido allí una pequeña planta de embotellamiento de agua potable, y el agua vendida ayudará a asegurar al menos la autosuficiencia parcial del programa. Otros proyectos generadores de ingresos para sostener el nuevo centro incluyen la venta de aves de corral, una pesquería y una chanchería.

La Hermana Catarina aprecia el apoyo de la Sociedad Maryknoll. “Realmente he disfrutado el trabajar con los Padres y Hermanos Maryknoll quienes están comprometidos y apoyan nuestro proyecto”, dice. “La educación de calidad para estos niños también ha sido mi deseo como religiosa al servicio de la humanidad”.

Un principio guía para los grupos de recuperación de doce pasos de Alcohólicos Anónimos y otros programas de rehabilitación de drogas es vivir “un día a la vez”. En su ministerio, la Hermana Catarina proclama el amor de Dios “un niño y una familia a la vez”.

Foto principal: La Hermana Catarina está rodeada de los chicos a los que ayuda por medio de Ukweli Home of Hope. Cortesía de la Hermana Catarina Wanza Mui/Kenya

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