Estimado Padre raymundo:
Oremos por las familias de todo el mundo y por fortalecer los valores morales que se están perdiendo en nuestra sociedad. Hoy en día se trabaja demasiado para poder ofrecer vanas ilusiones a nuestros hijos, muchas cosas que la sociedad consumista nos impone. Sin embargo se deja de lado las cosas más importantes de la vida como el valor de una cena en familia, el dialogar y el orar. Antes también había mucha carencia material, pero se rezaba el Rosario, nos sentábamos todos en la misma mesa no sólo para comer sino para compartir y dialogar, se inculcaba el respeto a los mayores, al catequista, al sacerdote y a los maestros. Elevemos nuestros corazones a Dios y oremos para que triunfe el amor y volvamos a ser una comunidad llena de fe y valores morales
L. Vázquez
Vía Facebook

 

Estimado Padre Raymundo:
Le felicito por sus obras de caridad y por promover la misión del amor al prójimo. Me encanta todo lo que leo en la revista Misioneros, la cual uso en mis clases de catequesis en mi parroquia. En mis clases de catequesis les hablo a los niños sobre el sufrimiento de los menos afortunados en el mundo. Hace poco realicé un compartir con ellos, les expliqué sobre la misión de los misioneros en el mundo y les regalé unos calendarios de Maryknoll. Muchas gracias a todos los Padres y Hermanos Maryknoll por su ministerio de compasión y por llevar esperanza a muchos pobres en el mundo.
M. Sáez
Caguas, PR

 

Estimado Padre Raymundo:
He escuchado de Maryknoll y de sus obras misericordiosas desde 1960 y ahora a mis 83 años de edad, sigo apoyándoles. Tengo muchos dolores musculares en todo mi cuerpo y malestares constantes, pero sé que a pesar de todo Dios está siempre conmigo. A pesar de ser una anciana y sentir cansancio constante, en mi tiempo libre enseño clases bíblicas en mi casa. Aunque no soy católica, siempre envío mis donaciones a Maryknoll por su trabajo misionero. Por favor, quiero pedirle que rece por mi salud y espero que Dios alivie mis dolores muy pronto.
D. Martínez
Toa Baja, PR

 

Estimado Padre Raymundo:
Le saludo cordialmente y espero que se encuentre con buena salud y bienestar. Aquí le envío con mucho cariño un cheque con mi colaboración para el trabajo misionero Maryknoll con los menos afortunados del mundo. Disculpe por la tardanza en enviar mi ayuda para sus obras de misericordia, pero gracias a Dios y a la Virgen María les hago llegar de todo corazón mi humilde donación. Muchas bendiciones en todos los proyectos que emprendan en el futuro y le pido a Dios que les guíe en cada paso que dan en la vida. Gracias por sus oraciones.
A. Giraldo
Central Falls, RI

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