Organización neoyorquina fomenta comprensión entre residentes e inmigrantes

 

Cuando María López llegó a Mount Kisco en el condado de Westchester en Nueva York hace 13 años, estaba embarazada y vino con una visa de turista. Pero cuando su visa se expiró después de seis meses, López tomó un riesgo. “Me quedé aquí porque quería un mejor futuro para mi hijo”, dice ella. Pero fue muy difícil vivir indocumentada y sin hablar el idioma. Tenía muchas dificultades para asimilar esta nueva cultura”.

Ella descubrió que había un lugar en donde podía buscar ayuda: Neighbors Link, una organización sin fines de lucro en Mount Kisco que por más de una década le ha dado la bienvenida a inmigrantes, en su mayoría de países de América Latina.

Estudiante voluntaria ayuda a niña con su tarea. (Foto: Cortesía de Neighbors Link)

López, quien fue psicóloga en su natal Colombia, aún recuerda cómo el personal y voluntarios de Neighbors Link la recibieron. “Ellos me abrieron las puertas y me hicieron sentir como si éste fuera mi segundo hogar”, dice, añadiendo que la organización le ofreció clases de inglés como segundo idioma así como entrenamiento para ser asistenta de salud domiciliaria.

La organización le ayudó a encontrar trabajos remunerados limpiando casas y ayudando en fiestas, y le ofrecieron ayuda social mediante programas como la noche familiar, en donde familias inmigrantes comparten una comida caliente y escuchan a un presentador que explica temas importantes como inmigración, violencia y educación para padres.

López también aprendió que Neighbors Link ofrece servicios de ayuda legal y de salud a sus clientes y asistencia académica para los niños en edad escolar, al igual que clases acreditadas para adultos en el Westchester Community College.

Neighbors Link fue fundado el 2001 por líderes locales en Mount Kisco quienes estaban preocupados por la hostilidad en la comunidad hacia los inmigrantes al mismo tiempo que el número de jornaleros que esperaban en las calles por trabajo crecía y llamaban la atención de la policía.

En Neighbors Link, la Hermana Maryknoll Mary Duffy ha voluntariado su tiempo y talento ayudando a trabajadores jornaleros a aprender inglés. (Foto: Cortesía de Neighbors Link)

“Fue muy difícil para la comunidad”, dice Carola Otero Bracco, directora ejecutiva de Neighbors Link. “Pero creo que Neighbors Link jugó un papel importante en ayudar a las personas a entender que esta fuerza laboral inmigrante está sosteniendo a la clase media y alta de la población, ofreciéndoles servicios que necesitan, como cuidar su césped, sus hogares, sus niños y trabajar en restaurantes”.

Parte de la misión de la organización es promover entendimiento. Neighbors Link ofrece educación cultural a la policía y a los trabajadores sociales del condado, incluyendo información en porqué las personas a menudo son forzadas a dejar sus países, tales como el desempleo, la falta de oportunidades económicas y niveles altos de crimen y violencia. Neighbors Link también provee estadísticas en cómo los inmigrantes están brindando aportes a la economía de Estados Unidos como contribuyentes de impuestos.

Carola Bracco, directora ejecutiva de Neighbors Link, da la bienvenida a inmigrantes y promueve la integridad en la comunidad. (Foto: Cortesía de Neighbors Link)

Bracco, quien nació en Estados Unidos pero es de descendencia boliviana, ve su trabajo como un puente entre las personas. “Nuestra misión de integración se logra no sólo ayudando a los inmigrantes a aprender más sobre nuestras costumbres y cultura, pero también ayudando a residentes de largo tiempo, quienes alguna vez fueron inmigrantes, a entender más sobre las personas que vienen a vivir aquí”, dice ella.

Reclutar voluntarias como Sarita Roy de la comunidad local también ha fomentado la comprensión. Roy, una trabajadora social de Pleasantville, dice, “Ayudo a entrenar a las personas para el examen de ciudadanía y entreno a voluntarios adolescentes para que sirvan a los inmigrantes. Nuestros clientes trabajan todo el día en construcción y en limpieza de casas y todavía vienen en la noche a estudiar inglés o son mamás que trabajan y tratan de ayudar a sus hijos con sus tareas y a mantener a la familia unida. Es muy conmovedor. Al final del día, soy feliz ayudando y es un honor ser voluntaria aquí”.

Otros “vecinos” que han ofrecido su tiempo y talento en la organización incluye a una docena de Hermanas Maryknoll tales como las Hermanas Ramona Oppenheim, Margaret Hennessey y Anne Callahan. “Había un espíritu de servicio que aunque habíamos regresado de nuestras misiones del extranjero, quisimos continuar un ministerio entre los inmigrantes aquí”, dice la Hermana Oppenheim, quien sirvió en misión en Filipinas y en Guatemala, y enseñó inglés a jornaleros en Neighbors Link.

“Había un espíritu de servicio que aunque habíamos regresado de nuestras misiones del extranjero, quisimos continuar un ministerio entre los inmigrantes aquí”.

 

Las Hermanas Hennessey y Callahan actualmente enseñan inglés en Neighbors Link. “Les enseño el idioma, las costumbres y la cultura de este país”, dice la Hermana Hennessey, quien sirvió en Bolivia y Perú. Ofrecer servicio voluntario en Neighbors Link, añade la misionera, no sólo la hace sentir cerca a su misión en el extranjero pero sobre todo le alegra ayudar a los inmigrantes a tomar los pasos necesarios para lograr una mejor vida.

La Hermana Callahan, quien sirvió en México y Guatemala, describe su misión de enseñar inglés a los jornaleros, muchos de los cuales vienen de Guatemala, simplemente como “un privilegio”.

Bracco agradece la contribución económica de un gran número de colaboradores, incluyendo a los Padres y Hermanos Maryknoll, que hacen posible el trabajo de Neighbors Link. “Maryknoll ha sido muy servicial y estaban muy emocionados en poder ayudarnos y estamos muy agradecidos con ellos”, dice Bracco. “Las Hermanas Maryknoll con los Padres y Hermanos Maryknoll entienden nuestra misión de integrar a toda la comunidad en un sentido más amplio”.

“Ayudar a grupos locales como Neighbors Link es parte de lo que somos”, dice el Padre Raymundo Finch, Superior General de los Padres y Hermanos Maryknoll. “Compartimos nuestra fe con los inmigrantes y esperamos crear un sistema más justo y compasivo que de la bienvenida a las personas para que se unan a nosotros en construir un mejor futuro para nuestro país”.

María López se esfuerza para construir ese futuro. Ella se casó y tiene tres hijos nacidos en Estados Unidos. Mientras espera el proceso para recibir su tarjeta de residencia, ella tiene un permiso de trabajo, un número de seguro social y una licencia de manejar y paga impuestos de propiedad como dueña de una vivienda en Mount Kisco. Ella trabaja como coordinadora de eventos en Neighbors Link, en donde además ofrece servicio voluntario en diferentes talleres, “Estoy muy agradecida con Neighbors Link, por permitirme desarrollar mis habilidades como psicóloga en el trabajo que hago”, dice López. “Ellos me ofrecieron las herramientas necesarias para mejorar mi vida”.

Foto principal: María López (polo verde con rayas grises) participa en un programa del centro familiar que ofrece Neighbors Link, donde los padres aprenden cómo ayudar a sus hijos para que tengan éxito en la escuela. (Foto: Cortesía de Neighbors Link)

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