Cuando los padres Maryknoll servían en misión en Cairo, Egipto, empleaban a una musulmana que les preparaba la comida. Ella usualmente preparaba comida para dos días. Un día, Nigets, el nombre de la cocinera, llamó al padre Maryknoll John Felago para que probara lo que estaba preparando. Intrigado, el padre le preguntó porqué, ya que ella misma siempre probaba lo que preparaba. Nigets le dijo que cada año durante nueve días antes del día festivo de la Asunción de la Santísima Virgen María, ella ayunaba en preparación para la celebración. Muchos cristianos no saben que el Corán menciona a la Virgen María y que ella es venerada por musulmanes.
Por Roberto Rodríguez, M.M.

 

relatos maryknoll- Misioneros Maryknoll hacen diferencia en El Salvador

Sean Sprague/El Salvador

Un grupo de norteamericanos visitamos el pequeño pueblo de Arcatao, en El Salvador, cerca a la frontera con Honduras. Una de nuestras anfitrionas, Evangelina, fue una hermosa y pequeña anciana de tez suave y pelo canoso atado cuidadosamente hacía atrás, quien nos preparó un plato típico. Nos habían advertido que no comamos nada que no esté envasado o si no sabíamos los detalles de la preparación, especialmente si se había usado el agua local. Pero, cómo podíamos rechazar la increíble hospitalidad de esta mujer pobre, de casa humilde, quien se había tomado el tiempo y gastado dinero para prepararnos esa sorpresa. Sentí que ella nos daba de su necesidad. Fue un potaje con arroz, probablemente hecho con agua. Me dio una porción grande y pensé que no la iba a acabar. Pero estaba delicioso. Evangelina nos hizo sentir bien a todos. Nos mostró un gran ejemplo de hospitalidad y también de cómo hacer que otros se sientan más importantes que uno mismo, que es una buena definición de humildad. Con su ejemplo, Evangelina me enseñó algo más sobre la hospitalidad y la humildad. Y la comida no me cayó mal.
Por Diácono Larry Hart

 

relatos de misioneros maryknoll- Misión en Mwanza, Tanzania

Nile Sprague/Tanzania

 

Mientras caminaba en mi vecindario de Mabatini en la ciudad de Mwanza, Tanzania, noté una mujer joven inclinada en el suelo. Intrigada por lo que hacía, caminé despacio y me acerqué a ella, para poder ver mejor.
Cuando estaba más cerca. Me di cuenta que estaba mirando un mensaje de texto en su teléfono y copió un número telefónico del mensaje para escribirlo en la tierra.
En Estados Unidos, simplemente sacaríamos papel y lapicero de nuestras carteras o bolsillos para hacer lo mismo. Reflexioné cómo esa pequeña diferencia resalta la diferencia económica entre nosotros. También me recordó a Jesús y cómo él escribió en la tierra para transmitir su mensaje. ¡Qué semejantes son los tanzanos a Jesús en su ingenio!
Por Ashley Leen, MKLM

 

Hermana Maryknoll sirve a inmigrantes de China en Estados Unidos

CNS/Illinois

Poco después de regresar a Estados Unidos de Hong Kong, China, debido a una emergencia familiar, me asignaron a trabajar en Chinatown, Chicago, Illinois. Como serví en misión en Hong Kong por muchos años, aprendí a hablar chino cantonés, por lo que me pidieron que ayudara a los nuevos inmigrantes chinos con traducciones para ayudarlos a buscar un trabajo, encontrar una vivienda, escoger colegios y comprar abarrotes, por mencionar algunos de los trabajos en los que usé el idioma.
Después de llevar a un grupo de mujeres y niños chinos al hospital y ayudar a traducir la terminología médica del inglés al chino y viceversa, una de las mujeres dijo, “Ngaai Sau Neui (hermana MaryLou), eres como un bastón de una persona ciega. Nos llevas a lugares que no conocemos, vemos señales, pero no podemos leerlas, oímos hablar el idioma y no podemos entender, y nos ayudas a caminar, hablar, ver y oír”.
Por MaryLou A. Rajdl, M.M.

Foto principal: Sean Sprague/Egipto

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