Sacerdote que ayuda a enfermos de tuberculosis en Corea del Norte recibe el premio de los Caballeros de Colón

“Su valiente e incansable misión para ministrar a los enfermos en Corea del Norte se lleva a cabo en el espíritu desinteresado que ha marcado a los sacerdotes Maryknoll desde la fundación de la Sociedad hace más de un siglo”. Esas son las palabras que usó Carl Anderson, Caballero Supremo de los Caballeros de Colón, al otorgarle el pasado agosto el premio Gaudium et Spes al Padre Maryknoll Gerard Hammond, por su trabajo con pacientes de tuberculosis en Corea del Norte.

El galardón Gaudium et Spes, (Alegría y Esperanza), cuyo nombre se basa en el documento del Concilio Vaticano II sobre el rol de la Iglesia en el mundo moderno, es el más alto honor otorgado por los Caballeros de Colón, la mayor organización de servicio de la Iglesia Católica. El premio se otorga a aquellos “cuyas vidas han sido un faro de alegría y esperanza para el mundo a través de su singular servicio a la humanidad y la Santa Iglesia Católica”. La primera persona que recibió este premio fue la Madre Teresa de Calcuta en 1992.

 

Sacerdote que ayuda a enfermos de tuberculosis en Corea del Norte recibe el premio de los Caballeros de Colón. En la foto, El padre Hammond habló de su amor por la gente de Corea del Norte y Corea del Sur.

El padre Hammond habló de su amor por la gente de Corea del Norte y Corea del Sur. (Cortesía de Caballeros de Colón/Missouri)

“El premio reconoce el esfuerzo del padre Hammond en llegar a las personas necesitadas, yendo más allá de los procedimientos normales para tratar de brindarles ayuda”, dice el Padre Raymundo Finch, superior general de Maryknoll. Desde 1995, el padre Hammond, un misionero de 84 años de edad nacido en Philadelphia, ha viajado a Corea del Norte más de 50 veces para llevar suministros médicos a pacientes de tuberculosis multirresistente, como voluntario de la Fundación Eugene Bell, una organización humanitaria cristiana.

Al recibir el premio, el padre Hammond dijo que sólo ha hecho lo que cualquier otro misionero Maryknoll haría, y que el premio es realmente para la Sociedad de los Padres y Hermanos Maryknoll y para la gente de la península coreana, especialmente “las personas sin nombre y sin voz, los olvidados”. Usando ropa coreana, el padre Hammond también le contó a los Caballeros de Colón sobre su ordenación sacerdotal, y de su viaje de tres semanas en un barco de carga a su misión con el pueblo coreano.

El misionero de voz suave ha vivido su vida tratando a todo el mundo—especialmente a los de las periferias—con amor incondicional. Como sacerdote Maryknoll, el padre Hammond ha sido profesor, pastor y vicario general de la Diócesis de Cheongju en Corea del Sur, así como el superior regional de Maryknoll. (Lea más sobre el padre Hammond en MisionerosMaryknoll.org).

El padre Hammond dijo que sus 57 años de sacerdocio sirviendo a las necesidades pastorales del pueblo en Corea del Sur, y más recientemente las necesidades físicas de los pacientes de tuberculosis en Corea del Norte han sido el regalo más grande que Dios podría darle.

 

Sacerdote que ayuda a enfermos de tuberculosis en Corea del Norte recibe el premio de los Caballeros de Colón. El misionero de 84 años recibió premio Gaudium et Espes, el galardón más alto de los Caballeros de Colón para personas cuyo servicio a la humanidad lleva alegría y esperanza al mundo.

El misionero de 84 años recibió premio Gaudium et Espes, el galardón más alto de los Caballeros de Colón para personas cuyo servicio a la humanidad lleva alegría y esperanza al mundo. (Caballeros de Colón/Missouri)

Las raíces de la misión coreana de Maryknoll comenzaron en 1923 en lo que ahora es Corea del Norte, explicó. Desde el final de la Guerra de Corea—que mató a más de 5 millones de soldados y civiles, incluyendo a misioneros Maryknoll—ningún otro sacerdote o religioso Maryknoll ha vivido o trabajado en Corea del Norte.

Aunque su ministerio misionero en Corea del Norte es diferente a la forma en que sirve al pueblo de Corea del Sur, el padre Hammond dice que la misión de amor y sanación de Cristo, que no conoce fronteras, continúa hoy.

En cada viaje humanitario, el padre Hammond, junto con el equipo médico de Eugene Bell, otros cinco sacerdotes y a veces una hermana religiosa, viajan a 12 centros de cuatro provincias norcoreanas para diagnosticar a pacientes y brindar atención médica. Aunque casi nadie sabe lo que es un sacerdote, él muestra con su “apostolado de presencia” que representa algo y alguien más grande que él mismo.

“Recuerdo que estaba en el centro de salud cuando un hombre muy joven fue traído en una silla de ruedas… Fue difícil que sacara el esputo que necesitaba ser analizado”, recuerda Hammond, quien toma las muestras de esputo. “El joven estaba tan enfermo que los doctores lo admitieron inmediatamente”.

 

El Padre Hammond, habla de cómo ayuda a enfermos de tuberculosis en Corea del Norte mientras recibe el premio Gaudium et Spes de los Caballeros de Colón

El Padre Hammond, habla de cómo ayuda a enfermos de tuberculosis en Corea del Norte mientras recibe el premio Gaudium et Spes de los Caballeros de Colón (Cortesía de Caballeros de Colón/Missouri)

El joven enfermo comenzó su tratamiento de tuberculosis, aunque los médicos no tenían esperanzas. “Cuando regresé seis meses más tarde, todavía estaba vivo”, dice el sacerdote. “Yo sostuve la mano del paciente y nuestros ojos se encontraron y él solo dijo ‘gracias’”.

El padre Hammond estima que los viajes de Eugene Bell han ayudado a 2500.000 norcoreanos afectados por la tuberculosis y a unos 3.000 pacientes con tuberculosis multirresistente. El equipo espera ampliar su trabajo con el fin de llegar a más pacientes.

El premio de los Caballeros de Colón viene con un estipendio de 100.000 dólares que el padre Finch dice que ayudará en el ministerio del padre Hammond en Corea del Norte. En una entrevista con la revista misioneros, el padre Hammond dijo que le gustaría usar el dinero para construir habitaciones de pacientes para el 20% de las personas que no son curadas por el tratamiento que Eugene Bell ofrece, para que no sufran tanto durante la dolorosa enfermedad.

El padre Hammond también pidió a las personas en los Estados Unidos que oren por la paz y la reconciliación en la península coreana, especialmente durante estos tiempos peligrosos, y para no olvidar la humanidad de aquellos que experimentan situaciones terribles.

Al recibir el premio, el sacerdote agradeció a los Caballeros de Colón por su “amor y preocupación al escuchar el grito de los pobres” y alentó a todos los presentes a “abrazar a aquellos que necesitan nuestra misericordia y compasión”.

Sacerdote que ayuda a enfermos de tuberculosis en Corea del Norte recibe el premio de los Caballeros de Colón. En la foto el sacerdote sonríe con invitados que vinieron desde Corea para apoyarlo. (Cortesía de Caballeros de Colón/Missouri)

Sacerdote que ayuda a enfermos de tuberculosis en Corea del Norte recibe el premio Gaudium et Spes. En la foto el sacerdote sonríe con invitados que vinieron desde Corea para apoyarlo. (Cortesía de Caballeros de Colón/Missouri)

Foto principal: El Padre Maryknoll Gerard Hammond recibió el más alto premio otorgado por los Caballeros de Colón. (Cortesía de Caballeros de Colón/Missouri)

 

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