Una mano a Nepal

 

El Padre Maryknoll Joseph Thaler dejó su misión en Nepal para reunirse con más de 4.000 estudiantes de Los Ángeles, California. Fue a darles las gracias por su generosa ayuda después del devastador terremoto que afectó a ese país en abril del 2015.

Dio las gracias en la Misa de aprecio para estudiantes que hacen donaciones a la Asociación de la Infancia Misionera (MCA)—un programa de la Oficina para la Misión de la Arquidiócesis de Los Ángeles que ayuda a misiones en el mundo.
Después del terremoto en Nepal, MCA empezó una campaña llamada “Una mano a Nepal” para recolectar fondos para ayuda de emergencia. Para el misionero, esa mano a Nepal llegó de manera providencial.

El padre Thaler recuerda la desesperación que envolvió a Nepal ese fatídico 25 de abril, cuando ocurrió el terremoto que mató a 9.000 personas y dejó más de 21.000 heridos.

 

Estudiantes de colegios católicos asisten a la Misa que se celebró el pasado octubre en la Catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles. (Nelson Bracamonte/Los Ángeles)

En la aldea de Bhimtar, él vio 900 casas reducidas a escombros, seis escuelas derrumbadas y el suministro de agua de la aldea destruido. El misionero estaba tan agobiado por la magnitud de la tragedia que se sintió desesperanzado.

“Me puse de rodillas y le dije a Dios: ‘No sé qué vamos hacer ahora. Necesito tu ayuda’”. Al día siguiente, él recibió un correo electrónico de Lydia Gamboa, la directora de la Oficina para la Misión de la Arquidiócesis de Los Ángeles.

“Estamos con ustedes, nuestros hermanos y hermanas en Nepal”, escribió Gamboa, “y vamos a iniciar una campaña de recaudación de fondos”.

Las donaciones de los estudiantes de Los Ángeles y otras contribuyeron a la construcción de 1.300 casas, cuatro escuelas de primaria y dos colegios de secundaria.

 

Estudiantes del Colegio Santa Rosa de Lima de los Ángeles, California, ingresan a la Catedral Nuestra Señora de los Ángeles con una pancarta con la imagen de la Santa. (Nelson Bracamonte/Los Ángeles)

 

La Misa se celebró el pasado octubre en la Catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles. “He venido extremadamente agradecido a ustedes y a la Oficina para la Misión de la Arquidiócesis de Los Ángeles por su Asociación de la Infancia Misionera que vino a Nepal para unirse a nosotros”, dijo Thaler, quien ha servido en Nepal desde 1977. “Todos representamos una cosa muy preciosa en común y es por medio de nuestro bautismo que todos somos llamados a ser misioneros”.

El padre Thaler estuvo por corto tiempo en Los Ángeles. Regresó a Nepal para continuar la ayuda a los nepalíes quienes se recuperan de otro desastre natural reciente—­las inundaciones causadas por lluvias torrenciales.

Foto principal: El Padre Maryknoll Joseph Thaler y estudiantes de la Asociación de la Infancia Misionera en Los Ángeles, California. (Nelson Bracamonte/Los Ángeles)

 

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