Ecocéntricos y dialogantes

Este mes—del 10 al 14 de julio—viviremos el V Congreso Misionero Americano en Santa Cruz, Bolivia. Se estima que al congreso asistirán, además de 1.200 delegados bolivianos, unos 1.000 delegados internacionales, incluyendo a delegados de Canadá y Estados Unidos. El Centro Misionero Maryknoll en América Latina (CMMAL), con sede en Cochabamba, ha colaborado en la preparación del congreso, organizando talleres en las diferentes diócesis bolivianas. Se nos pidió hacernos cargo del Coloquio de Misionología, en busca de dilucidar los principales desafíos misioneros para la Iglesia actual en todo el continente americano.

Carla Bazoalto, responsable de nuestro programa de Formación Misionera Internacional, nos dice: “En este tiempo lleno de cambios, que pregonan una sociedad basada en los egocentrismos, habemos quienes soñamos con sociedades ecocéntricas, con aldeas globales que reconozcan la interrelacionalidad de todos con el todo, que vean la vida desde la integralidad, que vean un mundo más humano, tal como lo hizo Jesús”.

El primer desafío que nos plantea la misión actual es “Pasar del egocentrismo al ecocentrismo”, como nos lo dice el Papa Francisco en Laudato Si’. Esto es, cultivar una espiritualidad basada en un modo de relacionarnos que nos ayude a ser conscientes de nuestra necesaria interdependencia con todos y con todo.

En abril, mientras visité Corea del Sur, ocurrió el histórico encuentro en el que los gobernantes de ambas Coreas se invitaron mutuamente a cruzar la frontera. Fue algo significativo porque “Cruzar las fronteras para generar diálogo” es el segundo desafío misionero de nuestros tiempos, debido a que vivimos en un mundo plagado de divisiones y violencias.

La acción misionera debe aportar a la resolución de conflictos y a propiciar el diálogo en la sociedad. Como ha dicho el Papa Francisco, estamos llamados a construir puentes y derribar muros.

Como fruto de un diplomado en ecología, ofrecido por nuestro centro, junto con el Instituto Superior Ecuménico Andino de Teología (ISEAT), se editó el libro: “Interpelaciones desde el Sur. Aprendizajes sobre ecología integral e intervenciones etno-ecológicas”.

En el libro, José Luis López, coordinador del Programa de Formación Misionera de CMMAL, nos invita a cultivar una “antropología del cuidado”. Esta mirada sobre el ser humano implica tomar conciencia de nuestra llamada a “ser cuidadores” expresada en los relatos de la creación en el génesis.

“La ética del cuidado” es el tercer gran desafío para la misión en el mundo actual. ¿Cómo animar, desde nuestros espacios pastorales, una mayor consciencia? Cultivando el cuidado de la naturaleza, promoviendo la protección y desarrollo de los más pequeños, enfrentando toda clase de discriminación y violencia, y propiciando mayores posibilidades para todos y todas en la sociedad. Esto hace parte de nuestros planes pastorales como comunidades cristianas y de nuestro estilo de vida en la sociedad.

Ser ecocéntricos, dialogantes y cuidadores son las tres características que describen al misionero necesario para el mundo de hoy.

Foto principal: El cuidado del planeta es un tema misionero central. En la foto, una laguna al norte de Idaho. (CNS/Idaho)

 

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