HERMANAS EVOLUCIONAN COMO UNA COMUNIDAD MULTICULTURAL Y UN MICROCOSMOS PARA EL MUNDO

Mucho antes que el Papa Francisco enfatizara que todos somos hermanos y vivimos en nuestro hogar común, la Tierra, las Hermanas Maryknoll reconocieron que la diversidad enriquece a la familia humana.

En 1914, cuando Elsie St. Clair Davis, una joven de ascendencia negra y blanca, solicitó unirse a las Teresianas, el grupo que se convertiría en Hermanas Maryknoll, no era común ver en comunidades religiosas mujeres de diferentes razas. Pero como líder de esta comunidad en cierne, Molly Rogers reconoció que si su misión sería servir en el extranjero, ¿por qué no dar la bienvenida a todas las mujeres que sentían la misma vocación?

Molly lo consultó con sus compañeras y la decisión fue unánime: Elsie se convirtió en la miembro número 14 de las Teresianas. Más tarde, recibió el nombre religioso de Hermana Mary Francis, y formó parte del primer grupo de la recién aprobada Congregación de las Hermanas Maryknoll, quienes junto con Molly—ahora Madre Mary Joseph—y otras 12 hermanas profesaron sus primeros votos el 15 de febrero, 1921.

Diversidad, Hermana Maryknoll Gloria Ardenio Agnes sirve en El Salvador. (Cortesía de Hermanas Maryknoll)

Hermana Maryknoll Gloria Ardenio Agnes sirve en El Salvador. (Cortesía de Hermanas Maryknoll)

Hermana Maryknoll Norma Pocasangre es parte del equipo de vocaciones de la congregación de las Hermanas Maryknoll. (Cortesía de Hermanas Maryknoll)

Hermana Maryknoll Anastasia Lindawati sirve en China. (Cortesía de Hermanas Maryknoll)

Diversidad, Hermana Mary Francis Davis, la primera hermana Maryknoll bi racial, quien sirvió en China. (Cortesía de Hermanas Maryknoll)

Hermana Mary Francis Davis, la primera hermana Maryknoll bi racial, quien sirvió en China. (Cortesía de Hermanas Maryknoll)

Hermana Maryknoll Rebecca Nyaki sirve en Estados Unidos. (Cortesía de Hermanas Maryknoll)

En 1922, la hermana Mary Francis estuvo en el segundo grupo de hermanas Maryknoll asignadas a China y en 1925 fue una de las delegadas del Primer Capítulo Congregacional. Tras una vida de servicio generoso y alegre, murió pacíficamente en el asilo de ancianas de las Hermanas Maryknoll, el 12 de octubre, 1966.

En 1924, tres mujeres coreanas que ingresaron al noviciado sirvieron como misioneras en Asia durante la Segunda Guerra Mundial. Entre ellas se encontraba la hermana Mary Agneta Chang, hermana de John Chang, el primer embajador de Corea del Sur en Estados Unidos y luego vice presidente y primer ministro de Corea. La hermana Agneta fundó la congregación de las Hermanas de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Corea en 1932, que prospera hoy. En 1950 fue arrestada por soldados comunistas nor coreanos. Nunca la volvieron a ver.

Las Hermanas Maryknoll reconocieron la importancia de construir la Iglesia indígena animando a las jóvenes que se sentían atraídas por la vida religiosa a ingresar a las comunidades en sus propios países. En su constitución, identificaron la “capacitación de hermandades nativas” como una prioridad de su actividad misionera. Entre 1926 y 1939 establecieron seis noviciados nativos: cuatro en China, uno en Corea y uno en Manchuria, así como centros para la formación de catequistas.

Las Hermanas Maryknoll continúan acogiendo a candidatas de otros países, afirmando la convicción expresada por una hermana de Tanzania: “Dios también llama a las personas de mi país a cruzar fronteras y servir a personas de culturas que no son las nuestras”.

A lo largo de los años, 316 mujeres de Europa, Asia, África y América Latina se han convertido en Hermanas Maryknoll, congregación que hoy incluye a mujeres de 30 naciones; además de las cientos de norteamericanas que son hijas y nietas de inmigrantes.

Lo que comenzó como un pequeño grupo de mujeres de Boston que buscaban responder al llamado de Cristo a la misión se ha convertido en una congregación multicultural que visualiza “Una Comunidad de la Tierra”, y se abrazan como iguales.

Esta evolución no está exenta de dificultades. Veinte hermanas recientemente compartieron en una encuesta sus sentimientos acerca de ser multiculturales. Las estadounidenses dijeron que la congregación ha sido bendecida al recibir mujeres de otras naciones, pero reconocieron que hay desafíos que resultan de la diversidad.

Las encuestadas destacaron que las diferencias en el idioma pueden llevar a malentendidos, agregando que se necesita confianza y paciencia para dialogar. También dijeron que la cultura es una parte importante de lo que somos y que vivir y trabajar con hermanas de otras culturas requiere un profundo respeto y aceptación. Eso se extiende a la comida. Una hermana recordó que cuando fue postulante, perdió mucho peso y se enfermó porque no podía comer comida estadounidense y necesitaba arroz. Hoy, en el comedor de las Hermanas Maryknoll, se sirve arroz en cada comida, incluso en el desayuno, y se hace un esfuerzo para variar los menús para que haya algo sabroso para todas.

Las mujeres que se unen a las Hermanas Maryknoll de otros orígenes culturales representan una generación más joven. Son educadas y talentosas, experimentadas y “transformadas” en el futuro a medida que llegan con sus iPhones, iPads y computadoras portátiles. A menudo ven las cosas de manera diferente, al igual que la joven Molly Rogers vio las cosas de manera diferente y tuvo el coraje y la visión para abrir nuevos caminos para sus hermanas. Hermanas de todas las edades están de acuerdo en que las miembros más jóvenes tienen mucho que enseñar a sus hermanas.

Esperamos que esta congregación sea un microcosmos de un mundo donde personas de todas las razas, culturas y nacionalidades se abracen como miembros de una sola familia.

Foto Principal: La congregación de las Hermanas Maryknoll ha cambiado a través de los años, ahora muestra diversidad a través de sus integrantes. (Cortesía de Hermanas Maryknoll)

Hermana Maryknoll Magreth Mkenda sirve en Bolivia. (Cortesía de Hermanas Maryknoll)

Diversidad, Hermana Maryknoll Rosalva Sandi sirve en Timor Oriental. (Cortesía de Hermanas Maryknoll)

Hermana Maryknoll Rosalva Sandi sirve en Timor Oriental. (Cortesía de Hermanas Maryknoll)

Diversidad, Mother Mary Joseph fundó la congregación de las Hermanas Maryknoll  en 1920. (Cortesía de Hermanas Maryknoll)

Mother Mary Joseph fundó la congregación de las Hermanas Maryknoll  en 1920. (Cortesía de Hermanas Maryknoll)