COALICIÓN EN CAMBOYA REÚNE A GRUPOS PARA PONER FIN Al TRÁfico DE PERSONAS

Lita dibuja cuidadosamente margaritas en el pastel que está preparando para su cliente en Phnom Penh, Camboya. Ella está agradecida por el trabajo que tiene y la habilidad que ha adquirido como chef de pastelería. Pero no toda su vida ha estado llena de pasteles ni de margaritas.

Lita, cuyo nombre ha sido cambiado para proteger su identidad, era muy joven cuando su padre murió. Cuando tenía sólo 10 años, su madrastra comenzó a arrojarla a los brazos de varios hombres por dinero. El viaje de Lita la ha llevado a través de la oscura red de tráfico de personas, pero tiene defensores de su lado, comenzando con una organización no gubernamental (ONG) local que la ayudó a escapar del control de su madrastra.

La ONG la llevó a un refugio para niños traficados y explotados, le brindó capacitación profesional y la conectó con otra ONG llamada Chab Dai Coalition.

Chab Dai, que en el idioma jemer significa “tomarse de las manos”, es una coalición de más de 50 ONG cristianas que trabajan juntas para acabar con el abuso sexual y el tráfico humano de diversas maneras. A través de uno de los proyectos de Chab Dai, por ejemplo, sobrevivientes de la explotación sexual, como Lita, tienen la oportunidad de compartir de manera confidencial cómo ha siso su vida. Se llama el Butterfly 10-Year Reintegration Research Project.

“Me sorprende la frecuencia con la que se agradece a mis compañeros del equipo Butterfly quienes trabajan directamente con los sobrevivientes por estar presentes para escuchar y validar las emociones y la experiencia de estas mujeres, hombres y niños que han sido víctimas de abuso”, dice el misionero laico Maryknoll James Havey, un investigador del equipo Butterfly y asesor de proyectos. “Debido al profundo compromiso que tiene el equipo de Butterfly para investigar e iluminar las realidades que enfrentan los sobrevivientes a lo largo de sus vidas, incluso más allá de la intervención de las ONG, esperamos que este proyecto contribuya a la discusión global sobre la importancia de la programación y de las políticas que tomen en cuenta los testimonios de los sobrevivientes”.

Arriba izquierda: El misionero laico Maryknoll James Havey es investigador y asesor de proyectos para Chab Dai. Derecha: Una mujer capacitada por la Coalición Chab Dai crea conciencia en su comunidad sobre la trata de personas en Camboya. Abajo:  Esta foto refleja el objetivo del proyecto Butterfly: la reintegración de los sobrevivientes del tráfico sexual en su sociedad. (Cortesía de Chab Dai Coalition)

Arriba: Miembros del equipo de investigación del proyecto Mariposa. Abajo: El equipo de Chab Dai después de reunión. (Fotos cortesía de Chab Dai Coalition.)

Havey, un nativo de Wilmington, Ohio, quien se unió a MKLM en 2012, dice que una de las ideas importantes que obtuvo al trabajar con el equipo de investigadores camboyanos de Butterfly es que cuando se ayuda a las personas a escapar de la esclavitud, necesitan educación para obtener un trabajo bien remunerado que les de suficientes ingresos para evitar volver a ser vulnerables a los traficantes. Lita tuvo la suerte de ser entrenada como chef de repostería, dice Havey, y explicó que si hubiera sido entrenada sólo para hacer postres simples, el salario que ganaría no le permitiría prosperar. “A menudo, aquellos que no tienen empleos bien remunerados se ven obligados a trabajar en dos o tres trabajos, dejándolos desesperados y susceptibles a condiciones de trabajo explotadoras”, dice Havey.

Él dice que los hallazgos de Butterfly reflejan una declaración de la Oficina de Maryknoll para Asuntos Globales que hace eco del carisma de Maryknoll: “Trabajamos por la justicia económica con énfasis en la eliminación de la pobreza y el empoderamiento de las personas empobrecidas”.

“Trabajamos por la justicia económica con énfasis en la eliminación de la pobreza y el empoderamiento de las personas empobrecidas”.

Además de ayudar a las personas a salir de la pobreza, dice Havey, darles poder significa permitirles ser ellos mismos. “Debemos tener cuidado de no silenciarnos, especialmente a los que han sufrido abusos”, dice Havey. Los sobrevivientes en particular, agrega, necesitan a alguien que los escuche porque son ellos los que tienen mejor conocimiento de los servicios que ellos y otros sobrevivientes necesitan.

El Butterfly Project, dice, continúa acompañando a Lita en su viaje a través de la libertad. Ella ha conocido a un hombre que la ama, conoce su historia y la acepta y quiere casarse con ella, pero la vergüenza y el miedo se interponen en su camino, dice Havey. Él explica que en Camboya es costumbre que las familias se reúnan cuando una pareja se compromete para casarse. “La única familia que tiene Lita es la madrastra que la vendió”, dice Havey. “Ella teme que la familia de su novio la rechace si conocen a la madrastra y descubren cómo ella vendía a su hijastra”.

Para complicar aún más las cosas, dice Havey, la madrastra ha estado tratando de vender a Lita nuevamente. Debido a la falta de una red de seguridad social para las personas jubiladas, los hijos en Camboya están obligados a apoyar financieramente a sus padres a medida que envejecen. “La madrastra cree que la forma en que recibiría el mayor apoyo financiero para su vejez es que Lita se venda a un hombre de negocios de un país extranjero”, dice Havey.

La Coalición Chab Dai continúa proporcionando un lugar donde se escucha y valida la voz de Lita. Chab Dai no la abandonará en sus luchas.

James Havey y el equipo de Chab Dai Butterfly están comprometidos a acompañar a todos aquellos que están pasando valientemente por las etapas de transformación de la esclavitud a la libertad. Ellos saben que se necesita tiempo para que una oruga emerja como una mariposa.