La siguiente es una declaración conjunta emitida por la Conferencia Católica de Obispos de Estados Unidos (USCCB), Caridades Católicas y Catholic Relief Services. Esta posición, apoyada por Maryknoll y otras organizaciones católicas, es también un llamado a todos los católicos y personas de fe, para que hablen y actúen con compasión hacia aquellos que emigran buscando refugio ante la violencia y la pobreza, no solo en Estados Unidos sino también en el mundo.

“Como agencias católicas que ayudan a los inmigrantes pobres y vulnerables en los Estados Unidos y en todo el mundo, nos sentimos profundamente tristes por la violencia, la injusticia y el deterioro de las condiciones económicas que obligan a muchas personas a huir de sus hogares en América Central. Si bien las naciones tienen el derecho de proteger sus fronteras, este derecho conlleva responsabilidades: los gobiernos deben hacer cumplir las leyes de manera proporcional, tratar a todas las personas con humanidad y proporcionar el debido proceso.

Afirmamos que buscar asilo no es un delito. Instamos a todos los gobiernos a respetar el derecho internacional y las leyes nacionales existentes que protegen a quienes buscan un refugio seguro y garantizan que todos los que regresan a su país de origen estén protegidos y repatriados de manera segura.

Además, abogamos firmemente por los continuos esfuerzos de los Estados Unidos para abordar las causas subyacentes de la violencia y la falta de oportunidades en América Central. Nuestra presencia en todo el continente americano nos ha convencido de que la migración es un problema regional que requiere una solución integral y regional. Un enfoque basado en solo hacer cumplir las leyes no aborda ni resuelve las causas principales que obligan a que las personas huyan de sus países en busca de protección.

Como cristianos, debemos responder al llamado de actuar con compasión hacia los necesitados y trabajar juntos para encontrar soluciones humanas que honren el estado de derecho y respeten la dignidad de la vida humana”.

Obispo Joe S. Vásquez, Diócesis de Austin, Texas/Presidente del Comité de Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos

Sean Callahan/Presidente y Director Ejecutivo de Catholic Relief Services

Hermana Donna Markham, OP, PhD/Presidenta y Directora General de Caridades Católicas USA.

Esta declaración fue publicada por USCCB el 29 de Octubre del 2018.

 

Foto principal: Unas manos se encuentran en la frontera durante una marcha en Nogales, Arizona, y Nogales en Sonora, México. (CNS/México)