Por OSV News
PAUL, Min (OSV News) — El pastor espiritual de la Arquidiócesis de St. Paul y Minneapolis predicó sobre la importancia de pasar de la ira a la reconciliación y al perdón durante una “Misa Votiva de Solidaridad con los Migrantes” en la Capilla de Santo Tomás de Aquino de la Universidad de St. Thomas, en St. Paul, el 27 de febrero.
El arzobispo Bernard A. Hebda celebró la Misa junto con el cardenal Christophe Pierre, nuncio apostólico en Estados Unidos; el cardenal Robert W. McElroy, de Washington; y el cardenal Joseph W. Tobin, de Newark, Nueva Jersey, en la mañana del último día de la conferencia The Way Forward, que reunió a unos 30 obispos para dialogar sobre comunicación y evangelización en la era digital.
Muchos de los obispos que asistieron a la conferencia de tres días concelebraron la Misa. También estuvieron presentes seminaristas arquidiocesanos, así como directores de escuelas católicas locales del centro urbano.
Misa en respuesta a operación Metro Surge
La Misa se celebró, según los organizadores, en respuesta a los acontecimientos caóticos relacionados con la inmigración que han tenido lugar en la arquidiócesis en las últimas semanas en medio de la Operación Metro Surge, el mayor esfuerzo de aplicación de leyes migratorias realizada por el gobierno federal hasta la fecha.
Iniciada en diciembre, la operación centrada en las Ciudades Gemelas incluyó en su punto máximo a 4.000 agentes combinados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés), de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) y personal relacionado. El director local de ICE en St. Paul informó que, durante la operación, más de 4.000 personas que se encontraban ilegalmente en Estados Unidos fueron arrestadas.
El operativo también resultó en la muerte de dos ciudadanos estadounidenses que protestaban contra las acciones de los agentes federales y reportes de maltrato a inmigrantes detenidos, lo que dio lugar a múltiples protestas y manifestaciones contra ICE.
“He estado enojado muchas veces en estas últimas semanas”, expresó el arzobispo Hebda en su homilía. “He estado enojado cuando nuestros hermanos y hermanas han sido intimidados hasta el punto de tener miedo de venir a Misa, o de ir a trabajar, o ir al médico, o de llevar a sus hijos a la escuela. … Y he estado enojado cuando me he sentido impotente o incapaz de encontrar las palabras correctas o el camino a seguir para detener la locura que se desarrolla ante mis ojos”.
Llamado a la reconciliación y a la unidad
Continuó: “Esta es precisamente una situación en la que Jesús me recuerda, como nos recuerda a todos nosotros, que quien se enoja contra su hermano será reo de juicio”.
El arzobispo Hebda añadió que Jesucristo “nos dio el ministerio de la reconciliación”.
“Jesús quiere que trabajemos activa e intencionalmente por la unidad, que tiene su origen en el Espíritu y como vínculo la paz”, afirmó.
Superar la ira, señaló el arzobispo Hebda, requiere acudir al corazón de Cristo. La fuente de la esperanza, dijo, se encuentra en “impulsar el reino de Dios de amor y justicia”, citando la homilía del Papa Francisco en la Misa Crismal de marzo de 2024.
“Al ir al corazón de Cristo, nos volvemos más conscientes de nuestros propios pecados y desarrollamos lo que el Papa Francisco llama la ‘compunción del corazón’”, añadió el arzobispo Hebda.
Citó al Papa Francisco: “Quien se compunge de corazón se siente más hermano de todos los pecadores del mundo”.
“El sentido de solidaridad nacido de la compunción … también permite que tenga lugar la reconciliación”, manifestó el arzobispo Hebda, parafraseando al difunto Papa. “La persona capaz de compunción, en lugar de sentir ira y escándalo por las faltas de nuestros hermanos y hermanas, ‘llora por sus pecados’”.
El arzobispo Hebda afirmó que las personas pueden “mirar el desorden ante nuestros ojos y desanimarse. Hay mucho que no podemos controlar, pero podemos pedir la gracia de poner en mayor orden nuestros propios corazones y nuestras propias acciones”.
El arzobispo Hebda animó a los presentes a escuchar las palabras del mensaje de Cuaresma del Papa León, que incluía su deseo de que los fieles “nos esforcemos por medir nuestras palabras y cultivar la bondad y el respeto en nuestras familias, entre nuestros amigos, en el trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos, en los medios de comunicación y en las comunidades cristianas”.
“De este modo”, enfatizó el arzobispo Hebda, “las palabras de odio darán paso a palabras de esperanza y de paz celestial”.
Una Iglesia “del lado de los que sufren”
En una rueda de prensa posterior a la Misa, el cardenal Pierre expresó que estaba “muy orgulloso, personalmente, de ver a nuestra Iglesia del lado de quienes sufren“, refiriéndose a la “fuerte declaración” que los obispos hicieron en apoyo a los migrantes durante su asamblea de noviembre y al apoyo que han recibido del Papa León XIV.
El cardenal McElroy aludió al uso frecuente del Papa Francisco de la imagen de la Iglesia como un hospital de campaña. “Todos están heridos y todos necesitan sanación”, manifestó refiriéndose a la nación y “particularmente aquí en Minneapolis”.
“Todos permanecemos en solidaridad”, afirmó, señalando que la necesidad de sanación incluye a las familias de quienes murieron o resultaron heridos, a las comunidades inmigrantes y a quienes las asisten, a la policía y a los miembros del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
“Todos en esta comunidad pasaron por un momento difícil”, agregó. “Todos necesitamos comprometernos con la sanación y la reconciliación”.
La Iglesia no puede ser indiferente a la política, dice Cardenal
Al ser consultado sobre las acusaciones de que la Iglesia se involucra demasiado en la política, el cardenal Tobin respondió: “¿A quién debemos nuestra lealtad última, nuestra obediencia última? El Primer Mandamiento nos dice a quién: Dice que no habrá dioses falsos delante de ti. Escucha al Señor tu Dios”.
“Yo pienso que el mensaje es que muchas, muchas personas en nuestro país, y creo que llegan a ser mayoría en nuestro país, están profundamente preocupadas por la deportación masiva indiscriminada que está ocurriendo”, señaló el cardenal McElroy en respuesta a una pregunta sobre lo que los obispos quisieran decir a la administración Trump.
“La enseñanza católica apoya el derecho de una nación a controlar su frontera y, en estos casos, a deportar a quienes han sido condenados por delitos graves, especialmente delitos violentos”, agregó. “Pero ir al corazón mismo — literalmente al corazón — de nuestro país y comenzar a deportar casi como si se tratara de un asedio a la ciudad de Minneapolis, buscando deportar a millones de hombres, mujeres y niños, familias que, con frecuencia, han vivido aquí durante décadas — muchos niños que no conocen otro país — es contrario a la fe católica y, más fundamentalmente, contrario a la dignidad humana básica”.
El cardenal Pierre añadió que pedir una separación entre política y religión es una “falsa alternativa”.
“La sociedad es la sociedad”, afirmó. “Y creo que debemos ser capaces de reconocernos mutuamente. Tenemos una especificidad de acción, pero no podemos separarla. Cuando la Iglesia habla, hablamos de las mismas personas. … Debemos educarnos y la receta es escucharnos unos a otros y no acusarnos”.
Imagen destacada: Manifestantes asisten a una protesta llamada “ICE Out” (fuera ICE) en Minneapolis el 30 de enero del 2026 después de las muertes de Renee Nicole Good y Alex Pretti a manos de agentes federales de inmigración de Estados Unidos. Los manifestantes levantaron carteles que decían “No trabajo, no escuela, no compras” en huelgas en varias ciudades de Estados Unidos en ese día en oposición a las redadas de inmigración de la administración Trump. (OSV News photo/Tim Evans, Reuters)
