Reflexión Maryknoll: cuarto domingo de Cuaresma

Tiempo de lectura: 4 minutos
Por: La Oficina de Asuntos Globales Maryknoll
Fecha de Publicación: Mar 12, 2026

Por Kathleen Reiley, M.M.

Cuarto domingo
15 de marzo del 2026
1 Sm 16:1b, 6-7, 10-13a | Ef 5:8-14 | Jn 9:1-41

En medio de tantas noticias desgarradoras estos días, qué alentador es darse cuenta de que Cristo es la luz del mundo y que quienes lo seguimos tendremos la luz de la vida.
Rezo para que ante tanta oscuridad en nuestra sociedad tengamos el valor del ciego del Evangelio de hoy.

Los fariseos se sienten desconcertados por el ciego que Jesús ha curado. “Da gloria a Dios. Nosotros sabemos que ese hombre es pecador”. El hombre respondió: “Si es pecador, yo no lo sé; sólo sé que yo era ciego y ahora veo”. Ellos le preguntaron: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos?”. Él les respondió: “Ya se lo dije a ustedes y no me han dado crédito. ¿Para qué quieren oírlo otra vez? ¿Acaso también ustedes quieren hacerse discípulos suyos?”. Ellos lo injuriaron y le dijeron: Discípulo de ése lo serás tú. Nosotros somos discípulos de Moisés. Nosotros sabemos que a Moisés le habló Dios. Pero ése, no sabemos de dónde viene”. El hombre les respondió: “Es curioso que ustedes no sepan de dónde viene y, sin embargo, me ha abierto los ojos. Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, pero al que lo teme y hace su voluntad, a ése sí lo escucha”.

Abrumados por tanta opresión y sufrimiento causados por los seres humanos en nuestro mundo actual, ¿podemos hablar con tanta valentía a quienes ostentan el poder y ser la “luz de Cristo” que brilla con amor, cuidado y compasión?

Como voluntaria en el Centro de Refugiados Arrupe en Kamakura, Japón, le pido a Dios que me ayude a ser un rayo de su amor y cuidado para ellos, que se enfrentan a un futuro tan incierto.

Creo que todos estamos llamados a ser la “luz de Cristo”, llenos de la alegría de saber que el misterio pascual es el camino hacia la verdadera Vida.

Rezo para que, ante tanta oscuridad en nuestra sociedad, tengamos el valor del ciego del evangelio de hoy.

La Hermana Maryknoll Kathleen Reiley, quien se unió a la congregación en 1963, ha servido la mayor parte de su vida misionera en Japón. Inicialmente, atendió a poblaciones marginadas como jornaleros, niños abandonados y alcohólicos. En 1989, comenzó a trabajar como consejera voluntaria en el Hospital Nacional del Centro Oncológico de Tokio, donde ayudó a fundar un hogar para familias con niños con cáncer. Actualmente, es voluntaria en el Centro de Refugiados Arrupe de Kamakura.

 

“No en el Everest, un poema de Pascua”

La mayor aventura del mundo o del universo es cuando el Dios que nos abandona regresa.
Juan de la Cruz lo llama “noche oscura”, pero luego habla del amanecer.
Sin oscuridad, no hay amanecer. Sin abandono, no hay encuentro. Sin muerte, no hay resurrección.

Así como Jesús tuvo que pasar por su noche oscura, nosotros también tenemos que pasar por la nuestra. Al igual que los discípulos en su camino a Emaús, hay momentos en los que nos sentimos perdidos, quizás momentos como este.

Pero, como dice el místico, solo encontramos nuestro camino en la oscuridad. Por lo tanto, la gran aventura no está en el monte Everest ni en el espacio exterior, sino en el espacio de sus corazones.

Como la estrella de la mañana, no hay mucha luz, pero la promesa es grande. Comienza un nuevo día, una nueva vida. Supongo que todos tenemos nuestro Everest que escalar.
Pero en toda la belleza y la alegría de todo ello, cuando Dios irrumpe, rompe la oscuridad y vuelve a nosotros, lo llamamos resurrección.
Amén

Por el Hno. Marty Shea, M.M. † (1930-2025)
De Through the Tears, Insights from Mission, sobre las décadas de servicio misionero del Hermano Shea a los pueblos indígenas guatemaltecos.

Preguntas para la reflexión

¿Dónde ves la oscuridad (miedo, injusticia, dolor) en el mundo en este momento?

¿Dónde ves la luz de Cristo?

El hombre dice: “sólo sé que yo era ciego y ahora veo”. ¿Cómo ha cambiado tu fe la forma en que ves el mundo?

Oración
Por un corazón no violento

Reconociendo la violencia en nuestros propios corazones,
pero confiando en la bondad y la misericordia de Dios,
te pedimos, oh No Violento, que nos ayudes a vivir
en nuestras vidas el amor y el ejemplo que nos diste:
al luchar por la paz dentro de nosotros mismos y
buscar ser pacifistas en nuestra vida cotidiana;
al negarnos a tomar represalias ante la provocación y la violencia;
al perseverar en la no violencia de la lengua y el corazón;
al vivir de forma consciente y sencilla para no
privar a otros de los medios para vivir;
al resistir activamente el mal y trabajar de forma no violenta
para abolir la guerra y las causas de la guerra
de nuestros propios corazones y de la faz de la tierra.

Oh Dios, confiamos en tu amor sustentador
y creemos que nos concederás tu abundante
gracia para ayudarnos a vivir esta oración.

Amén.

Cortesía de los Misioneros Laicos Maryknoll.

Imagen destacada: Tras una Misa en Memoria de la Paz en la Catedral de Urakami, Nagasaki, Japón, el 9 de agosto de 2025, fieles llevan antorchas durante una marcha por la paz hacia el Parque Hipocentro en conmemoración del 80.º aniversario del bombardeo atómico estadounidense sobre Nagasaki. (OSV News/Mihoko Owada, Catholic Standard)

Sobre la autora/or

La Oficina de Asuntos Globales Maryknoll

La Oficina de Asuntos Globales Maryknoll (MOGC por sus siglas en inglés) expresa la posición de Maryknoll en debates sobre políticas públicas, con el propósito de ofrecer educación en temas de paz y justicia social, defender la integridad de la creación y abogar por la justicia social, económica y del medio ambiente. Visita maryknollogc.org

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