Un “sí” en coro para la misión

Tiempo de lectura: 6 minutos
Por: Jennifer Tomshack
Fecha de Publicación: Mar 2, 2026

MISIONEROS LAICOS MARYKNOLL ENVÍAN OCHO NUEVOS MISIONEROS A SERVIR

Cuando los Misioneros Laicos Maryknoll se reunieron en la Iglesia Holy Family en El Paso, Texas, el lenguaje de la liturgia giró en torno a una sencilla palabra: “Sí”.

Estaba presente en las oraciones, las lecturas de las Escrituras y en la firma del convenio, y explícito en el “sí” que dieron aquellos en el altar. Para los miembros de la Clase del 2025, la ceremonia y Misa de envío del 6 de diciembre del 2025 marcó el principio de un nuevo capítulo de servicio en todo el mundo.

“Recemos por estos nuevos misioneros mientras proclaman el ‘sí’ al llamado de Dios, y se mantienen firmes para proclamar ‘sí’ a la esperanza y el amor a través del servicio y la misión”, dijo Elvira Ramírez, directora ejecutiva de los Misioneros Laicos Maryknoll.

Ella nombró las bendiciones que esta clase trae: una familia con niños, miembros de Alemania y Países Bajos, años de experiencia en otras organizaciones y el testimonio misionero desde diferentes etapas de la vida.

En la Iglesia Holy Family en El Paso, Texas, el Obispo Anthony Celino preside la Misa de envío. (José García/EE. UU.)

En la Iglesia Holy Family en El Paso, Texas, el Obispo Anthony Celino preside la Misa de envío. (José García/EE. UU.)

“La Iglesia no es solo una casa a la que vamos”, dijo el Obispo Anthony Celino en su homilía. “La Iglesia está en salida para proclamar con valentía el Evangelio”. Los misioneros nos despiertan, añadió, “a una consciencia de Dios ya presente entre la gente”.

El envío prosigue un programa de ocho semanas de orientación y formación que comprende oración, vida comunitaria, preparación práctica y estudios que incluyen la doctrina social católica y la historia de Maryknoll y su carisma. Los candidatos también sirvieron en ministerios en la frontera entre México y Estados Unidos, donde conocieron las realidades de la migración.

Dorothy Ritter, enfermera registrada y directora espiritual de Fraser, Michigan, , fue voluntaria en la casa de hospitalidad y comedor popular de El Trabajador Católico en Detroit por dos décadas. También participó en cortos viajes de inmersión misionera a los Apalaches y Kenia, además de delegaciones de paz al Medio Oriente.

James Pawlowicz sirve como lector durante la Misa y ceremonia de envío. (José García/EE. UU.)

James Pawlowicz sirve como lector durante la Misa y ceremonia de envío. (José García/EE. UU.)

Hace ocho años, tras 43 años de matrimonio, su esposo falleció. “Anhelábamos jubilarnos y compartir el otoño de nuestras vidas juntos”, dice Dorothy, que tiene dos hijos adultos y cinco nietos. “Empecé a discernir con la oración, ‘¿y ahora qué hago?’ A través del misterio de la gracia, encontré a los Misioneros Laicos Maryknoll”. En Kenia espera ser un “conducto de la gracia de Dios” para otros.

Jana Schiemenz, de Chemnitz, Alemania, tiene formación en enfermería pediátrica, educación especial y rehabilitación. Ha trabajado con personas discapacitadas de todas las edades por 15 años, mayormente en Tanzania, donde ayudó a establecer el Centro para Jóvenes Discapacitados Tunaweza en Mwanza.

Ahora Jana vuelve a Tanzania como misionera laica. “La manera en que Jesucristo respetó la dignidad e igualdad de todas las personas se convirtió en una orientación importante para mí”, dice. “Es como quiero formar mi vida y como quiero relacionarme con los demás”.

Como Jana, Susanne Beentjes, oriunda de Purmerend en Países Bajos, estaba sirviendo en Tanzania cuando sintió el llamado a unirse a los Misioneros Laicos Maryknoll. Susanne fue asignada antes de la ceremonia de envío para que pudiera reunirse con su esposo y familia en Mwanza, donde ha servido en proyectos para mujeres con la Society of African Missions (Sociedad de Misiones Africanas).

Susanne, que ha trabajado en salud pública mundial, está ahora desarrollando una nueva iniciativa llamada Work&Shop Creative Center, donde jóvenes artesanos pueden trabajar y vender sus productos.

“Durante el trabajo misionero, aprendes a manejar los desafíos y ser flexible en tu enfoque”, dice. “Me enfoco en lo que es posible y les doy a otros la seguridad de que pueden hacerlo”.

Victor Artaiz, de Wallingford, Connecticut, fue asignado de nuevo a Bolivia, donde ya servía.

Después de una carrera en negocios internacionales, Victor sintió el llamado hacia otro tipo de trabajo. Después de unirse a Franciscan Mission Service (Servicio Franciscano de Misión), pasó cuatro años en Cochabamba, donde conoció a misioneros Maryknoll que hacían ministerio carcelario.

Victor empezó a trabajar estrechamente con la comunidad de sacerdotes, hermanos y misioneros laicos. Él se nutre de la Eucaristía y la lectio divina diaria mientras sirve “acompañando a los que viven en la periferia de la sociedad, y comparte la fe, esperanza y paz de Jesucristo”.

Como Victor, también se unirán a la comunidad Maryknoll en Bolivia Elizabeth Canales Almanza y Ray Almanza, con sus dos hijos, Siena y Solomon.

Elizabeth es estadounidense de ascendencia salvadoreña y ha trabajado durante 16 años con estudiantes de escasos recursos recién llegados a Estados Unidos. Ella y Ray criaron a sus hijos con un sencillo estilo de vida en Colton, California.

Dorothy Ritter escucha atentamente la liturgia durante la Misa y ceremonia de envío. (José García/EE. UU)

Dorothy Ritter escucha atentamente la liturgia durante la Misa y ceremonia de envío. (José García/EE. UU)

Antes de casarse, Elizabeth consideró unirse al Cuerpo de Paz. Una experiencia reciente encendió su llamado a servir en misión. “Mi diagnosis de cáncer y el tratamiento nos dieron la oportunidad de reflexionar más profundamente acerca de los valores de nuestra familia y cómo queremos vivir en el mundo”.

Elizabeth comparte el enfoque de Maryknoll sobre la misión: “No se trata de ayudar desde lejos, sino de caminar con los demás”, dice, y añade que “la disposición para ser transformados por aquellos a quienes acompañamos” es necesaria.

Ray ha trabajado en varios ministerios pastorales de liderazgo, incluyendo en la Diócesis de San Bernardino. “Enseñé Formación de Fe para adultos y Preparación Matrimonial y he contribuido a iniciativas nacionales como el V Encuentro y el Sínodo de la Familia”, dice Ray, quien es estadounidense de ascendencia mexicana. “En mi rol más reciente, lideré al equipo de alcance para jóvenes adultos dentro del Ministerio de Formación Misionera de Maryknoll”.

En su trabajo con la Sociedad Maryknoll, Ray también lideró viajes de inmersión que reafirmaron el llamado que comparte con su esposa a servir en el extranjero. “Me conmovieron las mártires religiosas de El Salvador, cuyas vidas y muertes son un testimonio impresionante”, dice. “Ellas no fueron allá a ‘reparar’ nada; fueron a estar con la gente en su sufrimiento. Ese tipo de testimonio me inspira”.

James Pawlowicz, de Bolingbrook, Illinois, tiene experiencia en zootecnia, administración en organizaciones sin fines de lucro y acompañamiento espiritual. “Al trabajar en control de animales ingresé a diferentes hogares y vecindarios y profundicé mi entendimiento de la pobreza”, dice. Cuando fue voluntario en un ministerio parroquial, conoció el trauma por el que muchos migrantes han pasado.

James estudió en Minnesota y más recientemente vivió en Maryland, donde fue feligrés activo de la parroquia St. Margaret of Scotland. Su nueva dirección es brasileña. “Quiero ayudar a otros y espero crecer espiritualmente en el camino”.

Maria Corazon “Cora” Angeles servirá cerca de casa en la frontera entre México y Estados Unidos, donde brindará su experiencia de más de cuatro décadas como abogada de migración. “En mi trabajo con migrantes y familias, he visto mucho sufrimiento y destrucción”, dice. “A pesar de estos desafíos, los inmigrantes se comprometen con sus metas con alegría y esperanza”.

Oriunda de Quezon City en las Filipinas, Cora es graduada de Maryknoll College en Manila. Llegó a Estados Unidos hace 43 años e hizo de Burbank, California, su hogar. Allí, su fe se nutrió con su participación en el ministerio Handmaids of the Lord. También participó en viajes de inmersión Maryknoll a Kenia y a Yucatán, México, los cuales despertaron en ella el deseo de ser testigo de la presencia de Cristo a través de culturas y fronteras.

En la ceremonia y Misa de envío, los candidatos firmaron contratos por tres años y medio. Sin embargo, el convenio con los Misioneros Laicos Maryknoll es de por vida. Mientras la comunidad se despedía para “proclamar el Evangelio con nuestras vidas”, el trabajo de misión ya había empezado.

Imagen destacada: (de izq. a dcha.) Victor Artaiz, Jana Schiemenz, Maria Corazon Angeles, Susanne Beentjes, Dorothy Ritter, Elizabeth Canales Almanza y Ray Almanza con sus dos hijos Solomon y Sienna, y James Pawlowicz conforman la clase del 2025 de los Misioneros Laicos Maryknoll, la cual tuvo un entrenamiento de orientación de ocho semanas en El Paso, Texas. (Daniel Lizárraga/EE. UU.)

Sobre la autora/or

Jennifer Tomshack

Jennifer Tomshack, gerente de comunicaciones de los Misioneros Laicos Maryknoll, es una fotógrafa y narradora que ha trabajado en comunicaciones y marketing para organizaciones sin fines de lucro.

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