Por David Agren, OSV News
(OSV News) — Los obispos de México hicieron un llamado a la sociedad a “trabajar unida por la paz” tras una masacre en una chancha de fútbol en el estado de Guanajuato, en el centro-oeste del país, que dejó 11 muertos y una docena de heridos.
Según las autoridades locales, hombres armados descendieron de dos vehículos y abrieron fuego contra jugadores y espectadores durante un partido de fútbol recreativo alrededor de las 5 p.m. del 25 de enero en la comunidad de Loma de Flores, en el municipio de Salamanca. Las autoridades no han ofrecido un motivo para el ataque.
“Este acto lastima profundamente la vida, la dignidad humana y la convivencia pacífica de nuestra sociedad. Pedimos que no quede impune”, declaró la Conferencia del Episcopado Mexicano en un comunicado del 26 de enero.
“Nos solidarizamos con las familias de las víctimas de Salamanca. Elevamos nuestra oración a Dios por el descanso eterno de quienes han perdido la vida, por el consuelo de sus seres queridos y por el fin de la violencia que se vive en México”.
La Diócesis de Irapuato, a la que pertenece Salamanca, expresó en un comunicado:
“Con la luz del Evangelio, condenamos todo acto de violencia que hiere la dignidad humana y rompe la convivencia social”. El comunicado añadió: “Pedimos también a las autoridades actuar con responsabilidad y firmeza para el esclarecimiento de los hechos y el acceso a la justicia”.
La masacre en Guanajuato, un estado conservador y de profunda tradición católica, además de importante centro de la industria automotriz, se suma a la violencia que ha azotado al país durante casi 20 años, a medida que los cárteles de la droga se disputan territorios y expanden sus actividades delictivas, incluyendo la extorsión, el secuestro y el robo de combustible.
Salamanca alberga una importante refinería de Pemex, y grupos criminales extraen productos petrolíferos refinados de los oleoductos que parten de la instalación. Guanajuato ha sido escenario de varias masacres en los últimos años, incluyendo el asesinato de ocho personas en marzo de 2025 y la masacre de siete jóvenes en mayo de 2025, a las afueras de una parroquia en Salamanca, tras asistir a Misa.
“El gobierno, las autoridades, tendrán que hacerse cargo de las difíciles situaciones, pero… también las familias tendrán que hacerse cargo de estas situaciones difíciles”, declaró el obispo Enrique Díaz Díaz de Irapuato a los medios locales. “Ahorita estamos afrontando consecuencias de descuido de familia, el Estado”.
La violencia en Guanajuato se produce en un momento en que México enfrenta la presión del gobierno de Trump para que reprima a los cárteles de la droga. El presidente Donald Trump ha afirmado que los cárteles de la droga controlan México y ofreció enviar soldados estadounidenses, un ofrecimiento rechazado por la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum.
La Conferencia del Episcopado Mexicano, la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús y la Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos de México han impulsado una iniciativa de construcción de paz conocida como Diálogo Nacional por la Paz. Los organizadores han instado a las autoridades a escuchar a las víctimas de la violencia, como las familias de las numerosas personas desaparecidas en México, y a abordar delitos generalizados como la extorsión.
La Iglesia Católica no ha escapado a la violencia que azota a México. Dos sospechosos saltaron la reja de la catedral de Puebla, a 130 kilómetros al sureste de la Ciudad de México, durante la madrugada del 24 de enero y prendieron fuego a las puertas de la catedral. La Arquidiócesis de Puebla informó que los bomberos respondieron rápidamente, lo que limitó los daños al edificio.
El arzobispo Víctor Sánchez Espinosa de Puebla celebró un acto de reparación tras el ataque.
“Lamentamos y condenamos el intento de incendio contra Catedral de Puebla, en el que fue dañada una de sus puertas principales”, declaró la conferencia episcopal en un comunicado. “Este hecho agrede el patrimonio material, espiritual y cultural de la humanidad. Nos unimos a la comunidad de Puebla para pedir el esclarecimiento de los hechos”.
Imagen destacada: Un miembro de la Guardia Nacional examina la escena después de una masacre en una cancha de fútbol en la municipalidad de Salamanca, México, el 26 de enero del 2026. Hombres armados descendieron de dos vehículos y dispararon a espectadores y jugadores de fútbol durante un juego amistoso el 25 de enero en la comunidad de Loma de Flores, según oficiales locales. (OSV News/Juan Moreno, Reuters)
