Servicio de Fe

MEDITACIÓN FOTOGRÁFICA || Por JOSEPH R. VENEROSO, M.M.

Marta, Marta, preocupada por
tantas cosas: limpiar, cocinar, servir,
cuidando de cada detalle de la hospitalidad
para que Jesús y sus amigos disfruten
una buena comida y un vaso o dos
de vino añejo guardado sólo
para una ocasión como esta.

¿Pero qué está haciendo tu hermana
o mejor dicho, qué no está haciendo,
sentada allí con los hombres?
¿Ha olvidado su lugar
y te ha dejado para que te las arreglas sola?
¡Qué injusto!

Señor, ¿no te importa que me dejen sola
para atenderte a ti y a tus amigos mientras María.
se sienta a tus pies como un discípulo?
Recuérdale quién es ella, quién soy yo,
quién eres tú y
dile que me ayude.

Claro, María eligió la mejor parte,
sentarse a escuchar y aprender del Señor
quien enseña en palabra y ejemplo
nuestro deber de servir a los demás como él lo hizo.
Y así, mientras María se sienta y escucha
es Marta quien durante todo ese tiempo
aprende la lección más difícil
de servir fielmente
voluntariamente, felizmente y sin
resentimientos ni quejas
a todos los necesitados.