Trece nuevos misioneros Maryknoll inician sus misiones en el extranjero

Cuando Verónica Arriagada y su esposo, José Luis Aguilar le contaron a sus hijos adultos sus planes de convertirse en misioneros laicos Maryknoll para servir en el extranjero, ellos no lo podían creer. “Nuestros hijos pensaron que estábamos un poco locos”, dice Aguilar.

Arraigada añade que la decisión que tomaron no fue súbita. “Toda nuestra vida hemos estado un poquito locos”, dice ella, indicando que al educar a sus hijos, ella y su esposo siempre enfatizaron la necesidad de ayudar a otros.

El 8 de diciembre, Arraigada y Aguilar fueron dos de los 12 misioneros laicos Maryknoll y una Hermana Maryknoll que iniciaron sus jornadas misioneras en el extranjero con una Ceremonia de Envío en la Capilla de La Anunciación de las Hermanas Maryknoll en Ossining, Nueva York.

“Su ‘sí’ habla profundamente de la esperanza”, les dijo Ted Miles, director ejecutivo de los Misioneros Laicos Maryknoll, a los 13 nuevos misioneros. “Les damos las gracias a ustedes y a todos los misioneros, porque sus ‘sí’ dan testimonio del amor de nuestro Dios, que siempre y en todas partes está haciendo algo nuevo en nosotros y en el mundo”.

Nuevos misioneros La Hermana Maryknoll Armeline Sidoine recibe la cruz misionera de la presidenta de las Hermanas Maryknoll, Nonie Gutzler, en la Ceremonia de Envío realizada en la Capilla de Anunciación de las Hermanas Maryknoll en Ossining, NuevaYork.
Nuevos misioneros  Maryknoll

Izq.: La Hermana Maryknoll Armeline Sidoine recibe la cruz misionera de la presidenta de las Hermanas Maryknoll, Nonie Gutzler, en la Ceremonia de Envío realizada en la Capilla de Anunciación de las Hermanas Maryknoll en Ossining, NuevaYork. (MKLM/Nueva York)

Dcha.: Los nuevos misioneros Maryknoll sirven en diferentes países del mundo.

Los nuevos misioneros laicos tienen entre 23 y 69 años de edad e incluyen a individuos, parejas y una familia de cinco. Se han comprometido a tres años y medio de servicio.

Arriagada y Aguilar, han vivido en Chicago durante los últimos 18 años. Ahora que sus cuatro hijos son adultos, la pareja siente la necesidad de dedicar más energía a ayudar y servir a los demás. “Quiero ayudar a las personas que más lo necesitan, y estoy lista para hacerlo”, dijo ella.

Arriagada nació y creció en un barrio pobre de Santiago, Chile. “Sé lo que es tener hambre”, dijo. “Sé lo que es cuando tu casa se inunda cuando llueve, y preparar comida con lo poco que tienes ese día. Conozco de cerca la pobreza. Y también sé lo importante que es trabajar en las comunidades con la gente y ayudarles a organizarse”.

Fue en su vecindario en Santiago donde Arriagada conoció y llegó a admirar a los misioneros Maryknoll, tanto a los sacerdotes como a los misioneros laicos que sirvieron allí.

Los 12 nuevos misioneros laicos y la hermana Maryknoll rezan la oración de compromiso el pasado diciembre en la Ceremonia de Envío.

Los 12 nuevos misioneros laicos y la hermana Maryknoll rezan la oración de compromiso el pasado diciembre en la Ceremonia de Envío. (Bill Bachmann/Nueva York)

 

Aguilar fue uno de los misioneros laicos que sirvieron en el vecindario de Arraigada en los 1980s, organizando grupos juveniles y comunidades cristianas de base. Fue allí donde conoció a Arriagada y ambos se enamoraron, se casaron y luego se mudaron a México. Finalmente se mudaron a Chicago, donde terminaron de criar a sus hijos.

La pareja y los nuevos misioneros laicos, Cortney Freshwater, de Ashland, Ohio, y Jose Miller, de Evaston, Illinois, viajaron a Bolivia, donde servirán en misión durante los próximos tres años y medio. Para Aguilar, volver a ser misionero laico significa “regresar a donde pertenezco”.

“Quiero acompañar a la gente”, dice él. “Y junto con ellos, quiero trabajar por un mundo mejor y más justo que permita que el amor y la paz crezcan. Mi esperanza es que en este servicio yo pueda ser fiel al mandamiento de Dios de amar y servir a las personas”.

Una de las nuevas misioneras laicas, Abby Belt, de Wichita, Kansas, irá a Haití, un nuevo territorio de misión para los Misioneros Laicos Maryknoll. Belt se unirá a la veterana misionera laica Sami Scott en ministerios comunitarios y de educación con los religiosos de Jesús y María en el pueblo de Gros Morne, al norte de Haití.

“Estoy muy emocionada de ir a Haití y ‘hacer un nuevo camino’ allí”, dice Belt. “Pero también estoy un poco nerviosa por descubrir cómo navegaremos en este nuevo sitio. Haití es el país más pobre del hemisferio occidental y es un buen momento para comenzar un nuevo ministerio allí. Una de las cosas que me parece tan humilde es la resiliencia del pueblo haitiano. Una y otra vez han superado los pronósticos, y se siguen levantando, y tienen esperanza, y hay vida, y hay alegría. En la misión tenemos mucho más que aprender de lo que podemos dar. Haití es un ejemplo perfecto de eso”.

El envío marcó el final de un programa de orientación de 10 semanas en Maryknoll. La preparación y el entrenamiento intensivos son un sello distintivo del enfoque de Maryknoll para la misión intercultural. Incluyó clases de escritura y teología, así como talleres enfocados en el desarrollo espiritual, encuentros interculturales y aspectos prácticos del trabajo misionero en el extranjero. Todo diseñado para preparar a los misioneros para ministerios con comunidades económicamente pobres y marginadas en el extranjero y para formarlos como miembros de la comunidad misionera Maryknoll.

Tres niños y cinco misioneros laicos que sirven en Tanzania son llamados a recibir una bendición en la Ceremonia de Envío que tuvo lugar en diciembre. (Bill Bachmann/Nueva York)

Tres niños y cinco misioneros laicos que sirven en Tanzania son llamados a recibir una bendición en la Ceremonia de Envío que tuvo lugar en diciembre. (Bill Bachmann/Nueva York)

Los 12 misioneros laicos partieron a principios de enero de 2019 y están recibiendo cursos de aculturación y para aprender el idioma del país antes de comenzar sus tareas de ministerio. Sam Janson de Amherst, New Hampshire, y Kevin y Marilyn McDonough de Santa Clara, California, servirán en Tanzania, junto con Loyce y Stephen Veryser y sus hijos: Abigail, Justin y Claire. Loyce es originaria de Bukoba, Tanzania, y Stephen de Grosse Pointe Woods, Michigan. Rich Tarro de Narragansett, Rhode Island, servirá en Kenya, y Jaynie Prior de Overland Park, Kansas, en El Salvador.

Los misioneros laicos Maryknoll trabajan en África, Asia y las Américas en una amplia gama de ministerios que incluyen atención médica, educación, justicia restaurativa, atención pastoral, derechos humanos, desarrollo sostenible y ministerios con refugiados y personas con discapacidades.

La hermana Armeline Sidoine, originaria de la República del Congo Brazzaville, conoció a las Hermanas Maryknoll en Brasil y se unió a ellas hace cinco años. Ella ha trabajado como maestra y en programas para jóvenes, ministerio parroquial y radio. Con fluidez en cinco idiomas, ella hizo sus primeros votos con Maryknoll en enero 2018. La hermana Sidoine se ha unido a la comunidad de Hermanas Maryknoll en Hong Kong.

En la ceremonia, los líderes de las cuatro ramas Maryknoll—Padres y Hermanos Maryknoll, Hermanas Maryknoll, Misioneros Laicos Maryknoll y Afiliados Maryknoll—bendijeron las cruces misioneras que recibió cada misionero. Las cruces, dijo la Hermana Antoinette Gutzler, presidenta de las Hermanas Maryknoll, son “un signo de fe en un Dios amoroso, que llama al misionero a ser un signo del amor de Dios en el mundo”.

Para mayor información:
Lea las biografías de los nuevos misioneros en la página de los Misioneros Laicos Maryknoll
Para ver el video de la ceremonia de envío, vaya a la página de YouTube de MKLMMissioner

Foto principal: Nuevos misioneros: Primera fila (de izq.): RichTarro; Justin, Claire y Abigail Veryser; La Hermana Maryknoll Armeline Sidoine; Cortney Freshwater; Verónica Arriagada y Marilyn McDonough. Fila de atrás (de izq.): Joe Miller, Jaynie Prior, Stephen y Loyce Veryser, Abby Belt, Sam Janson, José Luis Aguilar y Kevin McDonough. (Debbie Northern MKLM/Nueva York)

Corrección: Versiones impresas de este artículo contienen un error ortográfico, el primer nombre del autor es Meinrad. Lamentamos la equivocación.