Taller de fisioterapia para niños con necesidades especiales apoya a niños como Jordan, 2, quien tiene parálisis cerebral. (Sean Sprague/Tanzania)

Una parroquia de Maryknoll en Tanzania adopta un enfoque holístico para la fe y la salud

En el primer piso de la rectoría de la parroquia de la Transfiguración en Mwanza, Tanzania, Jordan, un niño de 2 años con parálisis cerebral, sonríe mientras lucha por caminar entre dos pequeñas barras paralelas. Su tía, Edita, lo ayuda a sostenerse.

Ana Petro, una asistente de fisioterapeuta, corrige el agarre del niño y luego le corre una pelota casera para que la patee. “Gol”, ella lo alienta. “¡Gol!”

Cerca de allí, Anne Kuijs, una terapeuta ocupacional de los Países Bajos, persuade a Ester, de 1 año de edad, quien también tiene parálisis cerebral, para que sostenga un sonajero hecho de una calabaza. Miriam, la madre del niño, aprende para continuar la terapia en casa.

El tratamiento que reciben estos niños es parte del Centro de Salud Pública Mabatini, un ministerio de la parroquia fundada por la Sociedad Maryknoll en la hacinada barriada Mabatini de Mwanza, la segunda ciudad más grande de Tanzania. Este ministerio, como el ministerio de sanación de Jesús, busca el bienestar físico, emocional y espiritual de la comunidad, independientemente de si los necesitados son feligreses o no. Además, el ministerio fomenta una mayor conciencia sobre los problemas de salud y capacita a las personas locales para que participen en el cuidado de la salud de la comunidad.

Dos niños pequeños, quienes tienen parálisis cerebral, participan en terapias como parte del proyecto de salud pública en una parroquia Maryknoll en Mwanza, Tanzania. (Sean Sprague/Tanzania)

Taller de fisioterapia para niños con necesidades especiales apoya a niños como Jordan, 2, quien tiene parálisis cerebral. (Sean Sprague/Tanzania)

En una de las pequeñas comunidades cristianas que sirve en la parroquia de la Transfiguración en Mwanza, Tanzania, el Padre Maryknoll John Eybel le da a Modesta un pequeño premio por ser la mejor lectora de la Biblia de la comunidad. (Sean Sprague/Tanzania)

Modesta (izq.) fue designada mejor lectora de la Biblia de su comunidad en Mwanza, Tanzania. (Sean Sprague/Tanzania)

Modesta fue designada mejor lectora de la Biblia de su comunidad en Mwanza, Tanzania. (Sean Sprague/Tanzania)

“Nuestro enfoque se divide en tres pilares (a nivel comunitario): la rehabilitación; la educación para la salud; y la educación escolar”, dice Charles Petro, un misionero laico Maryknoll que se desempeñaba como administrador del proyecto de salud antes de regresar a los Estados Unidos recientemente. Él y Ana Petro no son familiares.

El pilar de rehabilitación atiende a unos 35 niños con discapacidades, en lo que era un garaje en la rectoría, y en los hogares de los niños, donde los padres y cuidadores, como Edita y Miriam, utilizan las habilidades aprendidas en el centro Mabatini.

El pilar de la salud incluye clínicas dentales y de la vista que ofrecen exámenes gratuitos o de bajo costo, y seminarios sobre problemas de salud. En el tercer pilar se brinda educación para la salud en seis escuelas primarias, se evalúa los problemas de salud de los niños y se hace un seguimiento de su progreso. Además, se promueve la inclusión de niños con necesidades especiales en aulas regulares cada vez que sea posible, dice Charles Petro.

“Descubrimos que estábamos tratando de hacer una educación inclusiva y pedimos hablar con niños con discapacidades”, dice. “Terminamos viendo alrededor de un 25 % de niños con discapacidades y un 75 % de niños con serios problemas médicos, que necesitaban tratamiento y no estaban siendo tratados”.

Aunque el párroco, el Padre Maryknoll Lam Hua, es responsable de los ministerios parroquiales, la dirección del centro está a cargo de Natalia Kadio, una enfermera y partera de Tanzania, que ha servido en la parroquia por 15 años.

Kadio es en gran parte responsable del énfasis en la atención médica preventiva y el enfoque holístico que incluye un proyecto de medicina herbal en el cual se cultivan plantas medicinales en la parroquia y se venden a precio de costo.

“El gran objetivo”, dice Kadio, “no es que piensen que se trata de un centro de salud en el que pueden recibir servicios, sino un lugar donde pueden aprender lo que hacemos para que lo usen”.

Kadio es una defensora de las necesidades de varios grupos de la comunidad (jóvenes, ancianos, mujeres y hombres) y actúa como enlace entre ellos y la parroquia y el gobierno local.

“El cáncer de cuello uterino y de mama son grandes problemas aquí y también hay presión arterial alta y diabetes, y a veces la comunidad no sabe mucho sobre eso”, dice. “Así que trato de hablar con los médicos, las enfermeras o las personas que pueden aclarar estos problemas de salud. Nos organizamos y juntos planificamos lo que se necesita en la comunidad”.

La visión y proyectos del centro surgieron después que Natalia conversó con alguien de la comunidad, explica Petro. “Luego, nos sentamos y decimos: ‘¿Cómo vamos a hacer esto?’ Y desarrollamos un plan”.

El Padre Marknoll John Eybel, párroco asistente de Transfiguración, no sólo colabora con el centro de salud brindando orientación espiritual sino también ayudando a las personas a  navegar el sistema de seguro de salud del país. Explica que él y el equipo pasaron más de un año aprendiendo cómo funciona el sistema nacional. Los tanzanos, dice, necesitan organizarse en grupos para obtener las tasas de seguro más bajas.

El Padre Maryknoll John Eybel premia a Anton y Eugenia Msafiri, quienes completaron el Encuentro Matrimonial (Marriage Encounter weekend) para fortalecer su relación. (Sean Sprague/Tanzania)

Fieles de la parroquia Transfiguración en Mwanza apoyan al bienestar de la comunidad con un jardín. (Sean Sprague/Tanzania)

El mayor desafío, dice el sacerdote de Oakland, California, es ayudar a las personas a comprender cómo funciona un fondo de seguro.

Cuando los problemas son menos físicos y más relacionados al estrés de la vida cotidiana, tanto el padre Eybel como Natalia están capacitados para brindar asesoramiento en Mabatini. El padre Eybel también participa en los ministerios Encuentro Matrimonial, para pequeñas comunidades cristianas, y para jóvenes, y desde hace mucho tiempo enseña Educación Clínica Pastoral a otros profesionales religiosos y de salud en Tanzania.

El padre Eybel, también  apoya al movimiento carismático católico activo en la Transfiguración.

Como seminarista en la década de 1970, el padre Eybel se involucró en la Renovación Carismática Católica, que comenzó en la Universidad Duquesne en Pittsburgh a mediados de la década de los sesenta. La encontró activa en Tanzania.

“Este es un ministerio valioso debido a los frutos”, explica el padre Eybel porque llega a un segmento de la población que el catolicismo típico no está alcanzando.

El padre Eybel evita cualquier crédito personal por la curación que se brinda en la parroquia de la Transfiguración; en cambio, habla de las “grandes mujeres, capaces y efectivas que realizan el ministerio de sanación” en la comunidad católica local.

“Hay mujeres que conocen los recovecos culturales de las almas”, dice, “y llegan rápido para descubrir dónde está la desesperación, dónde está la desesperanza, dónde está el odio y encontrar un camino a través de la gracia de Dios”.