Mujer y bebe miran al otro lado de la frontera entre México y EE.UU. (Flickr.com, Daniel Arauz/México)

Este es un resumen de la reflexión de la Hermana Maryknoll Dee Smith quien sirvió a las personas de la caravana de migrantes, publicado por MOGC: Al inicio de la Semana Santa, me encontré en un puente que une la costa sur de México con Guatemala, ofreciendo ayuda a migrantes de Honduras, El Salvador, Nicaragua y Guatemala. Este vía crucis había comenzado dos semanas antes, cuando huyeron de la pobreza, la violencia y la desesperación. Una agencia de la ONU solicitó ayuda a mi equipo del centro de cuidados paliativos para almacenar sets de higiene y agua, ofrecer acompañamiento y atención. Asistimos a 1.080 personas en tres días, más a niños y bebés. La realidad nos afectó. Vimos a madres solteras cargando a sus bebés en sus brazos. Pensé en Jesús diciéndole a las mujeres de Jerusalén que no lloraran por él, sino por ellas. No sé si nuestra presencia impactó a las personas que servimos, pero su presencia tuvo un impacto que cambió mi vida.

Para leer la nota completa sobre la caravana de migrantes, vaya a «My time with a migrant Caravan»

La Oficina de Asuntos Globales de Maryknoll expresa la posición de Maryknoll en debates sobre políticas públicas en Naciones Unidas, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y ante el gobierno de Estados Unidos y otros países, con el propósito de ofrecer educación en temas de paz y justicia social, la integridad de la creación y abogar por la justicia social, económica y del medio ambiente.

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