El Papa Francisco entra en procesión al comienzo del Sínodo de los Obispos para el Amazonas en el Vaticano en esta foto de archivo del 7 de octubre de 2019. El Vaticano emitió el 12 de febrero la exhortación apostólica del Papa, “Querida Amazonia”, que ofrece sus conclusiones del sínodo. (Foto del CNS / Paul Haring)

Catholic News Service || Por Carol Glatz

CIUDAD DEL VATICANO (CNS) — Como tantos de los principales documentos y enseñanzas del papa Francisco, su exhortación apostólica sobre la Amazonia se basa en un llamado a la conversión –una nueva forma de ver, pensar y hacer.

“Es necesario indignarse”, escribió, subrayando su preocupación porque el mundo se ha vuelto demasiado indiferente, demasiado insensible o demasiado escéptico sobre lo que le está ocurriendo al medioambiente, al mundo y la gente en él.

En su exhortación apostólica “Querida Amazonia”, el papa Francisco insta a las personas a reconocer cuánta injusticia y crueldad ha tenido lugar en la región amazónica y suplicó para que se ponga atención a “formas también actuales de explotación humana, de atropello y de muerte”.

Siguiendo los pasos de “Alabado Seas” (“Laudato Si'”), su encíclica del 2015 sobre el medioambiente, el papa dijo que la gente debe enfocarse en la Amazonia consciente de que “todo está conectado”, lo cual significa que no se puede separar el cuidado de las personas del cuidado de los ecosistemas.

En el documento, difundido el 12 de febrero, le pidió a los líderes políticos y gobiernos en la región de la Amazonia que tomen más seriamente su responsabilidad de preservar el medioambiente y los recursos y de proteger los derechos y culturas de todos sus ciudadanos.

El diácono Shainkiam Yampik Wananch reza en una capilla en Wijint, una aldea en la Amazonía peruana, el 20 de agosto de 2019. (Foto del CNS / Maria Cervantes, Reuters)

Una sugerencia inusual que el papa Francisco hizo en el documento fue que la gente recurra a la poesía y lea los cuentos sobre la Amazonia para descubrir cuán única es la región y sentir más profundamente su importancia.

“Estos poetas, contemplativos y proféticos, nos ayudan a liberarnos del paradigma tecnocrático y consumista que destroza la naturaleza y que nos deja sin una existencia realmente digna”, dijo.

La poesía ayuda a darle voz a la belleza y al dolor, dijo,  y debe ayudar a que la gente advierta lo que está bajo amenaza.

Los pueblos indígenas son vistos a orillas del río Xingu durante un evento mediático en el Parque Indígena Xingu de Brasil el 15 de enero de 2020. (Foto del CNS / Ricardo Moraes, Reuters)

Se necesita reflexionar para alcanzar la verdadera conversión que se necesita para escuchar y responder al grito de la gente de esa región y al grito de la tierra, dijo. “Aprendiendo de los pueblos originarios podemos contemplar la Amazonia y no sólo analizarla, para reconocer ese misterio precioso que nos supera”.

“Podemos amarla y no sólo utilizarla, para que el amor despierte un interés hondo y sincero”, escribió. “Podemos sentirnos íntimamente unidos a ella y no sólo defenderla, y entonces la Amazonia se volverá nuestra como una madre”.

La clave para todos los llamamientos del papa Francisco en el documento dice que “el mundo no se contempla desde fuera sino desde dentro, reconociendo los lazos con los que el Padre nos ha unido a todos los seres”.

“No habrá una ecología sana y sustentable, capaz de transformar algo, si no cambian las personas, si no se las estimula a optar por otro estilo de vida, menos voraz, más sereno, más respetuoso, menos ansioso, más fraterno”, dijo el papa.

 

Para leer más sobre este Sínodo vaya a: “La Iglesía convoca el Sínodo Amazónico”.