Por David Agren, Catholic News Service

CIUDAD DE MÉXICO (CNS) — El Consejo Episcopal Latinoamericano anunció un plan de consagrar a Latinoamérica y el Caribe a Nuestra Señora de Guadalupe durante la Pascua, «para pedirle salud y el fin de la pandemia».

El acto de consagración tendrá lugar al mediodía el 12 de abril, domingo de resurrección, a puerta cerrada en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, pero será transmitido por medios digitales.

Las catedrales y parroquias a lo largo de la región se van a unir, tocando las campanas 12 veces en un llamado a la oración.

El CELAM, como se le conoce a la conferencia episcopal de Latinoamérica y el Caribe, informó que se realizará el rezo del rosario previo a la misa y un acto de consagración para pedir que acabe el COVID-19. Como parte de la ceremonia se depositará una ofrenda floral en el mismo lugar donde el papa Francisco rezó en silencio en 2016 a la Virgen de Guadalupe pidiendo por el mundo entero.

«Confiamos que al contemplar a la madre del verdadero Dios, quien nos ha dado la vida, fortaleceremos nuestra fe, alimentaremos nuestra esperanza y nos comprometeremos con solidaridad y amor con aquellos que están afrontando enfermedad, dolor, pobreza, soledad, miedo y preocupación», según un comunicado firmado por el arzobispo Miguel Cabrejos Vidarte de Trujillo, Perú, presidente del CELAM, y su secretario general, el obispo auxiliar Juan Carlos Cárdenas Toro de Cali, Colombia.

«El momento actual nos exige, como pastores, ver y escuchar el sufrimiento de nuestra gente, propiciar la esperanza y voltear la mirada a nuestra madre en el cielo», según la declaración del CELAM.

La pandemia del COVID-19 llegó a Latinoamérica y el Caribe más tarde que a otras partes del mundo, pero ha ocasionado un creciente número de contagios, así como declaración de cuarentena y cierre de las fronteras. Las iglesias en toda la región han suspendido la celebración de misas públicas, además de los servicios parroquiales, aunque los sacerdotes y religiosos se han concentrado en servir a muchas comunidades principalmente pobres con órdenes permanentes de quedarse en casa.

Anteriores pontífices han declarado a Nuestra Señora de Guadalupe «patrona» y «emperatriz» de las Américas. A ella también se ha acudido en épocas de pandemia que se remontan a los años 1700, según Rodolfo Soriano-Núñez, un sociólogo conocedor de la Iglesia Católica en México.

La consagración, dijo, «es una manera de renovar la relación (con Nuestra Señora de Guadalupe) y buscar su protección. … Es una forma de confiar el continente a la protección de la Virgen María».

Imagen destacada: El papa Francisco inciensa una imagen de Nuestra Señora de Guadalupe durante una misa celebrando su fiesta en la Basílica de San Pedro en el Vaticano el 12 de diciembre de 2019. El consejo episcopal latinoamericano, CELAM, y la conferencia episcopal mexicana anunció planes para consagrar América Latina y el Caribe a Nuestra Señora de Guadalupe en Pascua, 12 de abril de 2020. (Foto CNS-Paul Haring)