El Nuevo Rostro de Maryknoll

Tiempo de lectura: 3 minutos
Por: Joseph Veneroso, M.M.
Fecha de Publicación: Dic 1, 2021

La primera crisis a la que se enfrentó la Iglesia primitiva no provino de la oposición externa. Fue una crisis de identidad interna. ¿Necesitaban los gentiles primero convertirse en judíos antes de poder convertirse en cristianos? Un grupo, conocido como los judaizantes, insistía en que los hombres cristianos primero tenían que circuncidarse y obedecer todos los 613 mandamientos, especialmente las restricciones dietéticas, antes de ser bautizados. San Pablo no iba a permitirlo.

Pablo sostenía que, si la salvación era posible simplemente obedeciendo reglas, entonces la muerte de Cristo fue en vano. El argumento de Pablo triunfó. Casi de la noche a la mañana, el cristianismo pasó de ser una pequeña secta dentro del judaísmo a convertirse en una religión mundial con un atractivo universal.

En las últimas décadas, Maryknoll se ha enfrentado a un dilema similar, aunque menos drástico. Lidiamos con la pregunta: ¿Los hombres que desean unirse a Maryknoll primero tienen que convertirse en ciudadanos estadounidenses, o por lo menos tienen que ser residentes legales de los Estados Unidos?

Para comprender el dilema, es importante conocer los antecedentes históricos. Cuando se fundó la Sociedad Maryknoll en 1911, la Iglesia en los Estados Unidos recién había salido de la lista de iglesias receptoras de misiones tres años antes, después de haber sido catequizada durante siglos por misioneros extranjeros de Europa. Ahora EE.UU. estaba listo para enviar misioneros a “campos lejanos” para proclamar el Evangelio a aquellos que nunca habían escuchado su mensaje. Los fundadores de Maryknoll, los padres James A. Walsh y Thomas F. Price, reconocieron la necesidad de establecer una sociedad de sacerdotes y hermanos capacitados para hacer precisamente eso en nombre de los obispos de Estados Unidos.

Por ello, durante nuestros 111 años, la gran mayoría de nuestros miembros fueron ciudadanos estadounidenses y, con pocas excepciones, descendientes de inmigrantes blancos europeos. Es más, el objetivo de nuestro trabajo misionero era ayudar a establecer la Iglesia donde era débil o inexistente. ¿Cómo podríamos haber recibido vocaciones de países que tenían pocos, o no tenían, clérigos o religiosos nativos?

Al pasar de los años, el enfoque de la misión se expandió. Cuando los Maryknoll fueron expulsados de China, nuestra primera misión, después de la toma del poder por los comunistas, las “viejas manos de China”, como se les llamaba a esos primeros misioneros, tuvieron que buscar nuevos campos de misión. Mientras unos se fueron a Taiwán, otros optaron por ir a países latinoamericanos y Filipinas, que ya eran católicos. Allí compartieron su fe con los creyentes que necesitaban aliento para poner su fe en práctica, a menudo frente a la opresión y las injusticias que los rodeaban.

En las décadas recientes, las vocaciones a Maryknoll cambiaron junto con las poblaciones inmigrantes. Junto a los descendientes de quienes venían de Europa, empezaron a llegar nuevos inmigrantes y refugiados a Estados Unidos desde América Latina y Asia. Al mismo tiempo, muchos obispos estadounidenses comenzaron a reclutar activamente a sacerdotes y a seminaristas del extranjero, incluyendo de África, donde las vocaciones religiosas están creciendo exponencialmente.

El mundo, la Iglesia e incluso nuestro país han cambiado mucho desde 1911. Ahora entendemos que la misión es de todas partes a todas partes, mientras desafiamos a otros y a nosotros mismos a reflejar el Evangelio en nuestras vidas.

Y por eso, nuestra 14º Asamblea General Maryknoll reafirmó una nueva política de aceptación de vocaciones de nuestras áreas de misión. “Ese es un cambio enorme para nuestra Sociedad, nuestra auto-comprensión y nuestra comprensión de la Iglesia”, dice nuestro nuevo Superior General, el Padre Lance Nadeau. Él reitera que compartir el Evangelio ya no significa solo ir del Norte al Sur necesitado.

Si Dios quiere, en junio del 2022, la ordenación de John Siyumbu será nuestra primera ordenación oficial de una vocación proveniente de nuestra misión en el extranjero, en este caso, Kenya. 

La Sociedad Maryknoll ha sido bendecida con 18 candidatos, muchos de los cuales vienen de nuestras misiones en el extranjero y que no son ciudadanos estadounidenses. Ellos se sienten atraídos por el espíritu de Maryknoll y desean unirse a nuestros esfuerzos misioneros. Con su aceptación, Maryknoll reflejará la Iglesia y el mundo al que vamos a servir. Nuestros fundadores estarían orgullosos. 

Imagen destacada: El Padre Maryknoll Russell Feldmeier, rector del Programa de Formación Inicial de la Sociedad Maryknoll, da la bienvenida a nuevos candidatos a la residencia Maryknoll en Chicago. (Rodrigo Ulloa/EE.UU.)

Sobre la autora/or

Joseph Veneroso, M.M.

Joseph R. Veneroso, M.M., es el ex editor de la revista Maryknoll. Él sirvió como misionero en Corea y ahora vive en el Centro de Maryknoll en Ossining, Nueva York, y también atiende las necesidades pastorales de una comunidad coreana en una parroquia católica en New York City. Es autor de dos libros de poesía, Honoring the Void y God in Unexpected Places, una colección de columnas de la revista Maryknoll titulada Good New for Today y Mirrors of Grace: The Spirit and Spiritualities of the Maryknoll Fathers and Brothers.

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