JÓVENES ADULTOS EMPRENDEN UN PEREGRINAJE PARA EL DÉCIMO ANIVERSARIO DE LAUDATO SI’
Para el año jubilar, un grupo de jóvenes católicos caminó al unísono por empedradas calles italianas, unidos por su pasión por la acción climática. El grupo, conformado por los Jóvenes Adultos Embajadores Maryknoll y Jóvenes Adultos del Catholic Climate Covenant (Alianza Católica para el Clima), se reunió en Roma en octubre pasado para un peregrinaje de esperanza.
Ray Almanza, quien lideró el viaje como educador y promotor Maryknoll, dice que deseaba que el peregrinaje tuviera su propio matiz. “El ángulo específico que buscábamos era el de la justicia ambiental que contempla no sólo las necesidades mayores, sino también a los olvidados en esos lugares: gente de color y comunidades inmigrantes, especialmente refugiados por el cambio climático.”
El punto de partida fue la casa de los Padres y Hermanos Maryknoll en Roma.
Catholic Climate Covenant, el socio de Maryknoll en el peregrinaje, es una organización sin fines de lucro que ofrece entrenamiento para parroquias, escuelas y universidades con el objetivo de implementar acción climática.
“El espíritu de empeño y de buscar más allá es inherente a nuestra Iglesia”, dice Diana Marin, directora del programa para Movilización de Jóvenes Adultos de Catholic Climate Covenant. “Hay un potencial sagrado… un enojo sagrado”, dice. “Podemos aprovecharlo en vez de ignorarlo, pero sosteniéndolo con claridad, con discernimiento”.
Escuchar las inquietudes de los jóvenes es clave, dice Marin. “Ellos ven la complejidad de esta problemática y quieren saber cuál es su papel en ella. Necesitamos espacios que impulsen a estos jóvenes a buscar la labor a la cual Dios los está llamando”.
Para encontrar dicho espacio, los peregrinos buscaron inspiración y conexión con la naturaleza en las colinas soleadas de Asís, hogar de San Francisco.
Allí, la embajadora Maryknoll Luna Stephanie dio a conocer momentos importantes de la vida y espiritualidad de San Francisco. Para Luna, quien trabajó como educadora misionera Maryknoll y ahora sirve a la comunidad pobre de Tenderloin en la ciudad de San Francisco, el santo patrón de la ecología es un modelo para su ministerio. “Él era un rebelde”, dice. “San Francisco articula mi fe y cómo vivo mis valores”.
Durante la visita en Asís, el grupo visitó Eremo delle Carceri, el eremitorio que Francisco y sus frailes visitaban en retiro. En el bosque circundante, los peregrinos participaron en una actividad en la que ofrecieron piedras, flores y ramas a Pachamama, “Madre Tierra” en quechua. En el camino a San Damiano, donde San Francisco primero recibió el llamado a reconstruir la Iglesia, los peregrinos leyeron el Cántico de las criaturas y reflexionaron sobre cómo responder a ese llamado en la actualidad.
“Me senté en una de esas cuevas y traté de articular los valores en los que creo profundamente: presencia, justicia, paz”, dice Connor Murray, un joven adulto del Catholic Climate Covenant y oriundo de Massachusetts. “Tengo ahora un mejor entendimiento de lo que esas palabras significan para mí”.
Después, los peregrinos se dirigieron al pueblo de Castel Gandolfo. Ahí asistieron al primer día de la conferencia Raising Hope (Levantando la esperanza) con el Papa León XIV en conmemoración del décimo aniversario de Laudato Si’. En la conferencia, un pedazo de hielo glacial traído desde Groenlandia se derretía en el escenario, representando la urgencia del cambio climático.
Ogechi Akalegbere, una embajadora Maryknoll, escribió un mensaje en un libro que se envió a la conferencia COP30 en Brasil. Akalegbere, que trabaja como directora de pastoral universitaria en Howard University, dice que, como hija de inmigrantes nigerianos, tiene muy claro “quién se sienta a la mesa, quién es invitado a ella y a quién se le escucha”.
Para personas que a duras penas pueden cubrir sus necesidades básicas, dice ella, el cambio climático puede no parecer algo urgente. Sin embargo, cuando trabajó en una asociación de inquilinos en Montgomery County, Maryland, se dio cuenta de que la realidad era otra.
“Hay una intersección entre la injusticia de vivienda y la injusticia ambiental”, dice Akalegbere. “Los centros de datos en vecindarios de bajos ingresos recrudecen el impacto en la salud de comunidades que ya están luchando contra tanto”.
En su discurso, el Papa León pidió hacer un retorno al corazón.
“El corazón es el lugar donde la búsqueda más profunda tiene lugar, donde los deseos más auténticos se descubren, donde la identidad definitiva se descubre y donde se forman las decisiones”, dijo el papa. “Es sólo regresando al corazón que una verdadera conversión ecológica puede darse”.
Para el embajador Maryknoll Andrés García, el corazón no puede relegarse cuando se trata de acción climática. “Es con lo que Dios me da fuerza”, dice. “La conexión con Dios es lo que me llama a combatir injusticias que vemos alrededor”.
Nacido en Colombia, García trabajó como educador misionero Maryknoll y está actualmente cursando una maestría de Paz y Justicia en la Universidad de San Diego. Como embajador, dice, “debes llevar el mensaje de alegría a otros jóvenes… Maryknoll nos ha dado muchos ejemplos de sacerdotes, hermanas, personas laicas que nos motivan como jóvenes embajadores a cambiar el mundo”.
Brinkley Johnson, otra embajadora Maryknoll, dice que “hay una necesidad muy profunda de reparación y sanación”.
Johnson, quien cursa una maestría en Justicia Restaurativa en la Universidad de San Diego, fue voluntaria durante dos años en Annunciation House, una red de albergues para migrantes en El Paso, Texas.
El cambio climático y la inmigración están enlazados, dice. “Habra más migración si no abordamos las causas de raíz… y respondemos de maneras humanas y dignificantes con nuestra mejor creatividad y esperanza”.
En el 2025, García y Johnson recibieron el premio Laudato Si’ de la Diócesis de San Diego por su trabajo ecológico con jóvenes adultos.
Conoce a los jóvenes peregrinos:
Al volver a Roma, los peregrinos ingresaron por la Puerta Santa a la Basílica de Santa María la Mayor para visitar la tumba de uno de sus héroes: el difunto Papa Francisco. Arrodillados frente de su tumba, los jóvenes lloraron al papa que se refirió a los jóvenes como la mismísima representación de la esperanza.
“El Papa Francisco siempre realzó las voces de los jóvenes,” dice Jesús “Paco” Estrada, un joven adulto de Catholic Climate Covenant y oriundo de Los Ángeles. “Los jóvenes somos los líderes de hoy, no del mañana. Estamos aquí para tomar acción en el presente”.
El grupo asistió a una audiencia papal en el Vaticano y cruzó la Puerta Santa en la Basílica de San Pedro. Al día siguiente volvieron para la Misa del Jubileo del Mundo Misionero y de los Migrantes. Luna observa que el grupo se unió a “la gran comunidad de peregrinos que viajaron de todas partes del mundo para mostrar solidaridad a los inmigrantes, a los pobres y a la creación”.
El peregrinaje culminó en baile al sonido de músicos internacionales en el Festival de las Gentes en los jardines del Castillo de Sant’Angelo.
Ray Almanza, quien se unió a los Misioneros Laicos Maryknoll y ahora sirve en misión con su familia en Bolivia, dice que ha sido testigo del poder transformador de tales encuentros.
“Veo a la gente en estos viajes sin saber qué esperar”, dice. “Están inseguros, son extraños.” A través de las experiencias compartidas en los viajes de inmersión, dice, se convierten en una comunidad. “Cuando vuelven a casa tienen las pilas puestas”.
“No hay sustituto a llevarlos al pozo y que beban del pozo”, dice Almanza. “Su fe se nutre. Vuelven a casa con su sentido de la misión revitalizado”.
