Por Stephan Uttom Rozario, OSV News
DHAKA, Bangladesh (OSV News) — Cáritas Bangladesh y los centros de salud gestionados por trabajadores de la Iglesia están llevando a cabo campañas de sensibilización sobre la prevención de infecciones, mientras el país se enfrenta a un brote mortal de sarampión que ha causado la muerte de más de 330 niños desde mediados de marzo.
A fecha de 8 de mayo, 336 niños han fallecido a causa del sarampión y de síntomas similares al sarampión en todo el país, según la Dirección General de Servicios de Salud, organismo estatal.
La Dirección General de Servicios de Salud indicó que, desde el 15 de marzo, se ha ingresado en hospitales de todo el país a un total de 32.862 pacientes con sospecha de sarampión.
En medio del brote, las organizaciones benéficas católicas y los centros de salud gestionados por religiosas católicas están prestando asistencia médica y promoviendo la concienciación sobre la salud tanto en las ciudades como en las zonas remotas.
La hermana Mary Piusha, de las Hermanas Asociadas de María Reina de los Apóstoles, ha estado supervisando el Hospital San Pablo de la Diócesis de Khulna, y declaró a OSV News que, cuando el país se enfrenta a un grave problema de sarampión, los centros de salud católicos no pueden permanecer en silencio.
“Prestamos nuestro servicio habitual en el hospital e informamos siempre a nuestros pacientes sobre el sarampión y sus síntomas”, dijo la hermana Mary. “Cuando algunos acuden aquí con sarampión, les proporcionamos un tratamiento rápido”.
Niños mueren ante la mirada impotente de sus padres
Las familias están sintiendo la crisis de primera mano. Belal Hosain, un padre de 35 años, acudió al Bangladesh Shishu (Children) Hospital & Institute de Daca con su hijo de 12 meses, Safayet Hosain, procedente del distrito de Tangail, a 150 kilómetros de distancia, después de que el niño contrajera el sarampión.
“Estamos agotados y muy preocupados por mi hijo. No nos queda más que rezar a Dios”, declaró Hosain a OSV News.
El joven padre se siente aterrorizado “cuando veo morir a otro niño ante mis ojos”, afirmó. “Me preocupa mi hijo, pero no hay nada que pueda hacer”.
Trabajadores de la Iglesia están desempeñando un papel fundamental en el sector salud de Bangladés, donde los cristianos representan menos del 1% de los 180 millones de habitantes del país.
En medio del brote, el arzobispo Kevin Randall, nuncio apostólico, destacó durante un acto celebrado en la nunciatura vaticana el 6 de mayo que la Iglesia Católica gestiona cinco hospitales, 80 clínicas médicas, 12 centros de atención materna y cuatro escuelas de enfermería.
Cáritas Bangladesh y las Hermanas de la Santa Cruz organizaron conjuntamente varios programas de sensibilización sanitaria en diferentes zonas rurales.
El diario bangladesí The Daily Star afirmó el 1 de mayo –tras un informe del 30 de abril de science.org– que la epidemia de sarampión era consecuencia de la decisión del gobierno interino de suspender la adquisición de vacunas a través de la agencia de las Naciones Unidas para la infancia, UNICEF.
Los informes indican que en 2025, a pesar de las repetidas advertencias sobre posibles interrupciones en los servicios de inmunización, el Ministerio de Salud de Bangladesh suspendió la adquisición de vacunas contra el sarampión y la rubéola a través de UNICEF, a favor de un proceso de licitación abierta, un método competitivo utilizado por gobiernos y organizaciones de salud pública para adquirir vacunas.
Imagen destacada: Marsalain, de 15 meses, que lleva un mes enfermo de sarampión, está sentado en su cama en el Hospital Infantil de Daca, Bangladesh, el 8 de mayo de 2026. La organización benéfica católica Cáritas Bangladesh y los centros de salud gestionados por trabajadores de la Iglesia están sensibilizando a la población rural, mientras el país se enfrenta a un brote mortal de sarampión que ha causado la muerte de más de 336 niños desde mediados de marzo. (OSV News/Stephan Uttom Rozario)
