Por Kate Scanlon, OSV News
WASHINGTON (OSV News) — Los niños “sufren las peores consecuencias” de las violaciones de la libertad religiosa a nivel internacional, afirmaron los ponentes de una audiencia celebrada el 30 de abril por la Comisión de los Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional (USCIRF, por sus siglas en inglés).
Vicky Hartzler, presidenta de la USCIRF, una comisión independiente y bipartidista del gobierno federal de EE.UU. que supervisa la libertad religiosa en todo el mundo, dijo que el grupo está “profundamente preocupado por aquellos países donde los gobiernos restringen la educación religiosa e impiden que los niños aprendan o practiquen su fe”.
“Estas políticas están diseñadas para erosionar la identidad religiosa al impedir que las familias transmitan sus creencias a la siguiente generación”, dijo.
Hartzler, exdiputada republicana por Missouri, señaló que en China “las autoridades han impuesto prohibiciones generalizadas sobre la educación y la práctica religiosas para los niños musulmanes uigures y budistas tibetanos; el gobierno ha separado a decenas de miles de niños uigures y tibetanos de sus familias mediante internados estatales que imponen la enseñanza del mandarín y prohíben toda enseñanza religiosa”.
“Estas políticas tienen como objetivo separar a los niños de sus tradiciones religiosas y asimilarlos a la ideología aprobada por el Estado, un elemento central de la estrategia genocida del Partido Comunista Chino dirigida contra los musulmanes uigures y otras minorías”, afirmó.
Harzler también expresó su profunda preocupación por las prohibiciones que impiden a los niños cristianos asistir a la iglesia en China, así como por el hecho de que las escuelas les exijan que renieguen de su fe.
En Ucrania, afirmó, “también nos preocupan profundamente los secuestros y traslados forzados de niños ucranianos que están llevando a cabo las autoridades rusas, acciones que, según ha concluido la ONU, constituyen crímenes contra la humanidad”.
“Desde la invasión a gran escala de Rusia, miles de niños han sido separados de sus familias, reubicados en Rusia o en territorios controlados por Rusia, y sometidos a programas estatales que intentan despojarlos de su cultura ucraniana, incluidas sus identidades religiosas”, dijo. “Estas políticas infligen un profundo trauma a las familias y representan un esfuerzo sistemático por borrar la identidad cultural y religiosa nacional de toda una generación”.
Niños en primera línea de ataques a la libertad religiosa
Asif Mahmood, vicepresidente de la USCIRF, añadió que el grupo también está preocupado por el “estricto control” que ejerce el Talibán sobre un número creciente de madrasas, o escuelas religiosas, en Afganistán, “que utilizan para imponer una interpretación rígida del islam impuesta por el Estado”.
“Las familias temen que estas escuelas expongan a los niños al adoctrinamiento en lugar de a un aprendizaje genuino”, dijo. “Las niñas se enfrentan a barreras aún más severas, ya que se les prohíbe asistir a la escuela a partir de los 12 años; el trauma a largo plazo de estos abusos es profundo”.
Mohamed Imran, testigo en el panel de discusión, quien llegó por primera vez a Estados Unidos como refugiado rohinyá y ahora es estudiante en la Universidad de Washington, afirmó: “Somos un pueblo indígena de Birmania; sin embargo, hemos sido tratados como si nunca hubiéramos pertenecido”.
“Nuestra identidad fue negada, nuestra ciudadanía nos fue arrebatada y nuestra dignidad fue destruida lentamente, en gran parte debido a nuestra fe. Como musulmanes, fuimos objeto de persecución, no solo por quienes somos, sino por lo que creemos”, dijo Imran.
Imran señaló que ahora es ciudadano estadounidense, pero afirmó: “En este preciso momento, los niños rohinyás siguen viviendo la vida que yo viví en el pasado”.
En los regímenes de todo el mundo que, según la USCIRF, cometen violaciones contra la libertad de religión o de creencias, “los niños son quienes sufren las peores consecuencias de las violaciones a la libertad religiosa”, declaró Hartzler.
“Los perpetradores los toman como blanco porque están indefensos, sabiendo que dañar a niñas y niños puede desestabilizar a las familias y a comunidades de fe enteras; las consecuencias son graves”, afirmó. “La cohesión social se deteriora. La esperanza en el futuro se desvanece, y la propia supervivencia e identidad de estas comunidades se ven puestas en riesgo”.
Imagen destacada: En esta foto de archivo se ve a unos niños rezando durante una misa en una iglesia católica de un pueblo a las afueras de Taiyuan, China. Los niños son los que “sufren las peores consecuencias” de las violaciones de la libertad religiosa a nivel internacional, según afirmaron los ponentes en una audiencia celebrada el 30 de abril de 2026 por la Comisión de los Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional. (OSV News/Reinhard Krause, Reuters)
