Por Josephine Peterson, Catholic News Service
Nota del Editor: Este artículo forma parte de una serie que aborda las enseñanzas del Papa León XIV durante las audiencias papales semanales sobre la Constitución pastoral del Concilio Vaticano II sobre la Iglesia en el mundo actual.
CIUDAD DEL VATICANO (CNS) — En un mundo cada vez más dependiente de la tecnología y cada vez más polarizado, el Papa León XIV afirmó que es más urgente que nunca que la humanidad se vea a sí misma como una “comunidad humana”.
“El perfeccionamiento de la persona humana y el desarrollo de la sociedad deben ser considerados entre ellos como estrechamente interdependientes: oponerlos o separarlos supondría anularlos”, dijo el Papa durante su audiencia general del 16 de septiembre en la Plaza de San Pedro.
Si bien la inteligencia artificial abre nuevas posibilidades, también conlleva riesgos, ya que las relaciones se vuelven más virtuales y menos personales, señaló el Papa León, al continuar su serie de reflexiones sobre la constitución pastoral del Concilio Vaticano II Gaudium et Spes.
La constitución destaca la interdependencia humana y la necesidad del respeto mutuo, dijo, e invita a las personas a sacar fuerzas del plan de Dios según el cual todos los seres humanos “constituyan una sola familia y se traten entre sí con espíritu de hermanos”.
Por eso, dijo, “el amor de Dios y del prójimo es el primero y el mayor mandamiento”.
El Papa León advirtió que, a medida que la inteligencia artificial se integra cada vez más en la sociedad, existe el riesgo de que las personas se acostumbren a “delegar en los algoritmos decisiones que corresponden solo a la conciencia humana”.
Para construir un mundo más humano y justo, dijo, las personas deben ir más allá de una “mentalidad individualista” e invertir en relaciones humanas que tengan sustancia y profundidad. La diversidad entre las personas y los pueblos “no debe ser considerada como un peligro o una amenaza, sino como potencialidad de enriquecimiento y de crecimiento”, afirmó.
“La visión de la humanidad como una comunidad de personas nos permite trabajar juntos en busca del bien común”, dijo el Papa en sus comentarios dirigidos a los peregrinos de habla inglesa.
El Papa condena lo que atente contra la vida humana
El Papa León también destacó el énfasis de la constitución en el respeto a la persona humana, citando su condena de todo “cuanto atenta contra la vida”, incluyendo el asesinato, el genocidio, el aborto, la eutanasia y el suicidio deliberado, así como la esclavitud, la prostitución, la trata de personas, las detenciones arbitrarias, las deportaciones y las «condiciones laborales degradantes» en las que se trata a las personas como herramientas para obtener ganancias.
“Esto exige tener en cuenta el respeto de toda persona, promoviendo la vida y rehuyendo a toda forma que atente contra ella; respetar, incluso a los enemigos o a quienes piensan diferente a nosotros; y respetar la dignidad que cada uno posee, sin discriminar a nadie, lo que se concretiza en la justicia social”, dijo el Papa en sus palabras dirigidas a los peregrinos de habla hispana.
El documento del Concilio Vaticano II también hace hincapié en la “igualdad fundamental de todos los hombres”, señaló, y exhorta a superar toda forma de discriminación.
“Porque el futuro de la humanidad depende del compromiso de cada uno para colaborar con Dios y con los hermanos a construir un mundo más humano”, dijo el Papa León.
Imagen destacada: “Gaudium et Spes”, o la “Constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual”, cumplió 60 años el 7 de diciembre de 2025. En muchos sentidos, el documento es la culminación de lo que el Concilio Vaticano II esperaba lograr, la corona de la obra del concilio. (OSV News/Maria Wiering)