Por David Agren, OSV News
BUENOS AIRES, Argentina (OSV News) — El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, hizo un llamado a la unidad y describió al país como herido y profundamente dividido ante la inminente visita del Papa León XIV a Argentina.
“Nuestra patria tiene muchos abrazos pendientes”, dijo en una homilía el 4 de octubre mientras celebraba la Misa frente a la Basílica de Nuestra Señora de Luján, donde se venera a la patrona nacional, al concluir una peregrinación arquidiocesana anual.
El país necesita “abrazos de perdón ante tanta descalificación e insulto, abrazos solidarios ante tanta indiferencia, abrazos de encuentro ante tanto extravío; abrazos profundos, no protocolares; necesitamos abrazos del alma”, dijo a los peregrinos, muchos de los cuales habían caminado aproximadamente 37 millas desde el santuario de San Cayetano en Buenos Aires hasta Luján.
“Así como nos curamos las ampollas, queremos, Madre, curar los vínculos entre nosotros. Las heridas de la descalificación, de la intolerancia, de la violencia física y verbal supuran y parece que se está infectando el corazón del pueblo”, puntualizó el prelado.
La peregrinación juvenil ha atraído a participantes de toda Argentina desde 1974, con una asistencia estimada de 2,7 millones de personas en 2026, según el gobierno de la provincia de Buenos Aires. El arzobispo García Cuerva calificó la peregrinación como “una expresión de vida”, que ofrecía lecciones en tiempos difíciles.
El Papa León llega a Argentina el 8 de noviembre
La peregrinación de 2026 tuvo lugar apenas un mes antes de la visita del Papa León XIV, quien llega a Argentina el 8 de noviembre para una estancia de cuatro días como parte de su primer viaje apostólico a las Américas. El viaje comienza el 6 de noviembre en Uruguay y termina el 17 de noviembre en Perú, donde el Papa León se desempeñó anteriormente como misionero agustino y obispo.
Los medios argentinos cubrieron de cerca la peregrinación, con imágenes que aparecieron en canales de noticias y redes sociales de peregrinos empapados con ponchos de plástico avanzando con dificultad bajo el mal tiempo hacia Luján, donde el cielo se despejó durante la noche para la Misa de la madrugada.
Paulina Cabeza, de 19 años, una peregrina de la provincia de Entre Ríos, al norte de Buenos Aires, esperaba que llegar al santuario le brindara “una sensación de alivio muy grande”.
“Te encontrás con vos mismo a realizar esto cuando vos llegás. Es una emoción que tenés. Y decir ‘Lo hice’ porque tenés todo un año para realizar esta caminata y llega el momento y en ese transcurso del año tenés muchas, muchas cosas vividas y cuando vos llegás ahí es como que se descargó”, dijo Mariano Gauna, de 44 años, obrero de la construcción que realiza su décima peregrinación a Luján.
Muchos de los peregrinos hablaron de sus motivos personales para participar, centrándose en la fe más que en la política –aunque mencionaron las dificultades que enfrenta Argentina, donde casi un tercio de la población vive en la pobreza y las divisiones políticas siguen siendo generalizadas.
“El país ahora está difícil en este momento”, dijo Martín Detrueba, de 57 años, un metalúrgico que ha realizado la peregrinación todos los años desde 1989. “Hay veces que se culpa a un gobierno, a otro y son varios gobiernos que se viene mal entonces. No se puede responsabilizar a uno, son muchos gobiernos”.
Detrueba esperaba con ansias la visita del Papa León, y la describió como “una alegría que venga un Papa”. Pero agregó: “A mí, personalmente, me duele que no haya venido (el Papa) Francisco, porque con Francisco… hemos caminado juntos ya”, dijo, explicando que el difunto pontífice siempre participaba en la peregrinación a Luján cuando era arzobispo de Buenos Aires.
Argentinos “la están pasado mal”, dice prelado
Gran parte de la atención mediática de la peregrinación se centró en el arzobispo García Cuerva, quien declaró a los medios argentinos el 2 de octubre que el Papa León se encontraría, durante su visita, “con una Argentina herida, una Argentina dividida”, un país con una famosa “grieta”. Esta “grieta” divide políticamente a Argentina entre facciones peronistas y antiperonistas, según los analistas.
“El Papa se va a encontrar con una Argentina en crisis, con un gran número de hermanos y hermanas muy pobres”, dijo el arzobispo García Cuerva. “Una Argentina donde la descalificación y la intolerancia están a la orden del día”, donde “duele un porcentaje muy grande de hermanos que la están pasando mal”, señaló el arzobispo, subrayando que estos conciudadanos han estado viviendo en profunda pobreza durante muchos años.
El prelado también destacó la capacidad de resiliencia de la sociedad, agregando, según reportes de medios locales, que el Papa León también “se va a encontrar con argentinos trabajadores que todos los días se levantan, que apuestan por las familias, que apuestan por el sacrificio, que siguen luchando para salir adelante”.
El destacado comentarista político Carlos Pagni pronosticó una visita potencialmente complicada para el Papa León, cuyo predecesor, el Papa Francisco, nunca regresó a su país natal después de ser elegido en 2013. Los analistas sostienen que el Papa Francisco, cuyo nombre de nacimiento es Jorge Mario Bergoglio, prefirió evitar la polarización en Argentina, donde algunos llegaron a verlo como un actor político debido a sus enseñanzas sobre la pobreza y su opción preferencial por los pobres.
“Y ese señor que llega va a ser algo incómodo (para el gobierno)”, declaró Pagni a La Voz del Interior. “Está demostrando tener más aptitud política de la que se suponía al comienzo, cuando se pensaba que llegaba alguien inocuo para cerrar las heridas abiertas por la politización de Bergoglio”.
La visita apostólica pondrá de relieve los desafíos del país
Un tema que mencionó Pagni fue la visita prevista del Papa al Pequeño Cottolengo Don Orione, que atiende a personas con discapacidades del desarrollo. El presidente de Argentina, Javier Milei, ha recortado fondos destinados a las personas con discapacidad como parte de sus medidas de austeridad –junto con medidas que han afectado el poder adquisitivo de los jubilados en medio de la inflación y recortes en otros servicios sociales y programas gubernamentales.
“Nos sacaron muchas cosas, muchas prestaciones, muchas terapias”, dijo Clarisa Islas, cuyos dos hijos asisten al Pequeño Cottolengo Don Orione, a OSV News. “Estamos haciendo malabares para que nuestros hijos no pierdan sus derechos ni la visibilización que han logrado”, dijo la madre mientras se preparaba para la peregrinación y lucía una camiseta con una foto de sus dos hijos –Juli, de 10 años, y Juan, de 8– a quienes les diagnosticaron parálisis cerebral y autismo.
“Le voy a agradecer”, dijo al explicar por qué participaba en la peregrinación mariana. Ya que “cuando nacieron ellos me dijeron que no iban a poder hacer nada. Y hoy caminan y hablan y le vengo a agradecer porque pueden hablar”, añadió.
La Conferencia Episcopal Argentina anunció el 5 de octubre que se reuniría con funcionarios del Ministerio de Salud para discutir temas relacionados con la discapacidad.
El padre Lucas Arguimbau, rector del santuario de San Cayetano, donde los argentinos acuden a rezar por trabajo y a dar gracias por las bendiciones recibidas, dijo que la demanda de servicios sociales sigue aumentando y que el comedor social del santuario atiende a 800 personas tres veces por semana.
El padre Arguimbau dijo que encontrar trabajo es difícil. “Y hay mucha gente que está con problemas de trabajo y con el miedo también a perderlo”, añadió.
Un llamado a superar las divisiones
Milei tildó al Papa Francisco de “comunista” durante su campaña electoral, pero más tarde asistió al funeral del Papa y lo llamó “el argentino más importante de la historia”.
El índice de aprobación de Milei ha caído en los últimos meses debido al estancamiento de la economía en 2026. No obstante, el presidente destaca logros como el control de la inflación de tres dígitos y la reducción de la pobreza, que pasó de afectar a más del 50% de la población a situarse en torno al 32,3% según la medición más reciente. Ha promovido con entusiasmo la visita del Papa León a Argentina.
El día de la Misa en Luján, el arzobispo García Cuerva recalcó que “en la peregrinación no hay grietas ideológicas ni exclusiones”.
“El camino nos niveló a todos, caminando, todos gastamos las zapatillas, todos nos cansamos, todos queríamos llegar a la casa de María”, dijo el prelado, según Vatican News. “¡Qué gran lección recibimos! Cuando nos descubrimos caminantes de un mismo pueblo, no le damos lugar al individualismo ni a los discursos de odio”.
“Que María nos enseñe a respetarnos, a perdonarnos y a dialogar con todos; que dejemos de descalificar al hermano, de ser indiferentes con el que sufre y de dar lugar al odio entre nosotros, porque hemos experimentado en Luján que, en su abrazo maternal, nos reconocemos hermanos”, expresó.
Imagen destacada: Una toma desde un dron muestra la Basílica de Luján en Argentina, en las afueras de Buenos Aires, el 4 de octubre de 2026, mientras participan en la procesión anual en honor a Nuestra Señora de Luján antes del viaje del Papa León XIV al país. En noviembre, el Papa León viajará a Argentina, Perú y Uruguay. Será la primera visita papal a América Latina del pontificado del Papa León y su viaje internacional más largo hasta la fecha. (OSV News/Antonio Becerra Pegoraro, Reuters)