Por Gina Christian, OSV News
(OSV News) — Los católicos de todo Oriente Medio están conmocionados y afligidos, y responden con oraciones, ante los ataques conjuntos lanzados por las fuerzas israelíes y estadounidenses contra Irán el 28 de febrero, sumiendo a la región en una guerra.
Estados Unidos e Israel revelaron que el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei (Khamenei), de 86 años, es uno de los altos dirigentes del país fallecidos tras el ataque inicial, que tuvo como objetivo Teherán y otras ciudades de Irán. Tras las negativas iniciales, las autoridades de la televisión estatal iraní confirmaron la muerte de Jamenei.
El presidente estadounidense, Donald Trump, describió los ataques como parte de “importantes operaciones de combate” para derrocar al régimen iraní con el fin de “defender al pueblo estadounidense”.
Trump, que hizo una declaración de ocho minutos desde su residencia de Mar-a-Lago, advirtió de que “pueden perderse las vidas de valientes héroes estadounidenses y que puede haber víctimas”.
El 2 de marzo, funcionarios estadounidenses confirmaron que al menos cuatro soldados estadounidenses habían muerto y varios más habían resultado gravemente heridos en la operación militar.
Por otra parte, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció el “ataque preventivo” del 28 de febrero contra Irán, con la declaración del estado de emergencia en todo Israel.
Los ataques se producen tras un ataque perpetrado por Estados Unidos en junio de 2025, en el que se lanzaron ataques de precisión contra tres instalaciones nucleares iraníes –Fordo, Natanz e Isfahán– que, según afirmó Trump en ese momento, tenían como objetivo destruir la capacidad de enriquecimiento nuclear de Irán.
Irán ha respondido con contraataques, dirigidos contra Israel y varios lugares de interés para Estados Unidos en varios países de Oriente Medio, entre ellos Dubái, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Baréin y Qatar. Los vuelos en todo Oriente Medio se han visto interrumpidos.
Aún se están evaluando las víctimas en ambos bandos en medio de los continuos intercambios.
Líderes políticos y religiosos piden el fin de la violencia
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, afirmó en la plataforma de redes sociales X que una escuela de niñas en Minab fue bombardeada en el ataque aéreo estadounidense-israelí.
“Solo en este lugar han sido asesinados decenas de niños inocentes”, afirmó, mostrando una foto. “Estos crímenes contra el pueblo iraní no quedarán sin respuesta”.
El 2 de marzo, los medios de comunicación iraníes actualizaron el número de víctimas mortales a al menos 175 personas, en su mayoría niños, fallecidas a causa del ataque.
La organización de la Media Luna Roja de Irán (que forma parte de la red humanitaria mundial de la Cruz Roja) informó de que, hasta el 2 de marzo, más de 550 personas habían fallecido en Irán a causa de los ataques de Estados Unidos e Israel.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas convocó una sesión de emergencia el 28 de febrero en respuesta a los ataques.
El secretario general de la ONU, António Guterres, imploró a “todas las partes que regresaran inmediatamente a la mesa de negociaciones, en particular sobre el programa nuclear de Irán”, y advirtió que “la alternativa es un posible conflicto más amplio con graves consecuencias para la población civil y la estabilidad regional”.
El 1 de marzo, el Papa León XVI se pronunció en el Ángelus dominical en la plaza de San Pedro y dijo a las partes beligerantes que tenían la “responsabilidad moral” de poner fin a los combates y volver a la diplomacia antes de que la violencia condujera a un “abismo irreparable”.
El arzobispo Paul S. Coakley de Oklahoma City, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, emitió un comunicado poco después haciéndose eco de las palabras del Santo Padre y advirtió: “nos enfrentamos a la posibilidad de una tragedia de proporciones inmensas”.
La guerra se ha extendido al Líbano, donde aviones de combate israelíes atacaron el 2 de marzo a militantes de Hezbolá que lanzaron cohetes contra Israel en apoyo a su aliado Irán.
Autoridades estadounidenses refuerzan la seguridad
El Departamento de Policía de Nueva York anunció que estaba monitoreando la situación y que “reforzaría las patrullas en lugares sensibles de toda la ciudad, incluidos los sitios diplomáticos, culturales, religiosos y otros sitios relevantes”, citando “una gran precaución”.
El FBI está investigando un tiroteo masivo que tuvo lugar la madrugada del 1 de marzo en un bar de Austin, Texas, para determinar si existe alguna relación con el terrorismo. El tiroteo dejó tres muertos, incluido el tirador, y 14 heridos.
El obispo Aldo Berardi, vicario apostólico del norte de Arabia –quien pastorea a los aproximadamente 2.2 millones de católicos, en su mayoría trabajadores migrantes de otras naciones, en Baréin, Kuwait, Qatar y Arabia Saudita– emitió un comunicado el 28 de febrero en Facebook, en el que instaba a los fieles a “mantener la calma, permanecer unidos en la oración y estar atentos a la seguridad de todos”.
“Por favor, sigan atentamente las instrucciones de las autoridades civiles y tomen todas las precauciones necesarias en sus hogares, lugares de trabajo y parroquias”, dijo el obispo Berardi.
También ordenó a “todos los párrocos y rectores que tomen las medidas adecuadas y adopten las decisiones necesarias, con prudencia y responsabilidad, para garantizar la seguridad de los fieles confiados a su cuidado”.
“Permanezcamos unidos en la fe y la caridad, cuidando especialmente a los ancianos, los enfermos y los vulnerables”, dijo el obispo Berardi. “Que el Señor los proteja a ustedes y a sus familias, y que Nuestra Señora de Arabia, nuestra madre, nos cuide a todos”.
Cierre de iglesias y escuelas en Qatar e Irbil
En Doha, Qatar, la iglesia de Nuestra Señora del Rosario anunció en su página web que “permanecerá cerrada hasta nuevo aviso”, dados “los recientes acontecimientos en Qatar” y “la advertencia emitida por el ministerio”.
El arzobispo católico caldeo Bashar M. Warda, de Irbil, Irak, declaró a OSV News el 2 de marzo que “pudo ver toda la escena” de los ataques con misiles lanzados por Irán contra una base militar estadounidense cercana al aeropuerto de Irbil.
“Los misiles, los antimisiles, el ruido y los bombardeos… lo vimos todo”, afirmó. “Se pueden imaginar el miedo y el horror”.
En un mensaje a OSV News dos días antes, compartió que las escuelas de la zona, incluida la Universidad Católica de Irbil, que él mismo fundó en 2012 e inauguró oficialmente en 2015, estaban cerradas “por el momento”. El arzobispo Warda añadió que los fieles de la región de Irbil “se mantenían realmente fuertes”.
“La oración es la única esperanza que tenemos”, dijo, al tiempo que pedía oraciones, señalando que los fieles habían estado celebrando la Cuaresma como “una temporada muy bendita para la comunidad”.
Negociación iba en curso antes de bombardeos
En Israel, el padre benedictino Nikodemus Schnabel, rector de la abadía de la Dormición en el monte Sión, en la ciudad vieja de Jerusalén, y abad de Tabgha, el priorato de la comunidad en la costa noroeste del mar de Galilea, se refugió con unos 60 peregrinos en Tabgha, el lugar tradicionalmente venerado por la multiplicación de los panes y los peces por Jesucristo.
El padre Schnabel, que se encontraba en Tabgha desde el 27 de febrero para una reunión capitular de su comunidad, declaró a OSV News que los ataques le tomaron por sorpresa.
“Siempre se intuía que algo podría pasar”, explicó. “Pero fue una sorpresa que realmente sucediera hoy, especialmente antes del miércoles, porque el miércoles había planes para una nueva ronda de negociaciones”.
Dijo que su grupo internacional, que incluía a niños y personas mayores, había estado en el refugio durante dos horas, y describió ese tiempo –que el video obtenido por OSV News mostraba a los peregrinos rezando y cantando– como un momento unificador en medio de los ataques.
“Fue una buena experiencia. No nos conocemos, pero cantamos canciones en diferentes idiomas. Rezamos juntos”, explicó.
El padre Schnabel añadió que también fue “muy interesante” y dijo: “Me gustó que nadie temiera por su vida”.
Dijo que la experiencia era un ejemplo de la hospitalidad benedictina, uno de los carismas de la orden.
“Muy a menudo digo: ‘Quiero que nuestros dos monasterios sean dos islas de esperanza en un océano de sufrimiento‘”, afirmó el padre Schnabel. “Y esa fue exactamente la sensación. Hoy también fuimos una isla de esperanza en un océano de sufrimiento”.
Sacerdotes de Israel y Palestina piden orar por las víctimas
El padre jesuita John Paul, rector del Instituto Ecuménico Tantur, situado en un campus de 40 acres en la cima de una colina entre Belén y Jerusalén, dijo a OSV News que había pasado la mañana “entrando y saliendo de refugios”, aunque creía que “Jerusalén no es una zona objetivo”.
El sacerdote, cuyo instituto cuenta con personal tanto palestino como israelí, señaló el dolor que han provocado los ataques, que se producen tras la guerra entre Israel y Hamás y las continuas tensiones entre Israel y los palestinos que viven en la Franja de Gaza y Cisjordania.
“En general, entre los palestinos locales” hay “un sentimiento de verdadera tristeza; supongo que entre los israelíes también”, dijo el padre John Paul.
El padre Schnabel dijo que él y los peregrinos de Tagbha rezaban por todos los afectados.
“Oramos por los demás… Oremos por el pueblo de Irán. Oremos por el pueblo de Israel. Oremos por el pueblo de Palestina. Oremos por las personas de la región que se enfrentan a esta situación”, dijo. “Oremos por las personas que no tienen un refugio como el nuestro y por todos los que no entienden lo que está pasando”.
Imagen destacada: El humo se eleva tras una explosión en Teherán, Irán, el 2 de marzo de 2026, tras los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán y el asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, el 28 de febrero. (OSV News/Majid Asgaripour, WANA vía Reuters)
