Abogado sirve a la comunidad y brinda mensaje de esperanza a los inmigrantes

Juan era un joven de 16 años de edad cuando llegó a Estados Unidos. Huyó de su país después que su padre fue asesinado por una pandilla que trafica drogas para el consumo en Estados Unidos. Pudo quedarse gracias a que un familiar que ya vivía en Estados Unidos tomó la responsabilidad de su tutela. Ahora, con residencia permanente, está asistiendo la universidad.

¿Qué pasaría si Juan intentara venir a Estados Unidos hoy en día? Cada vez más, la actual administración del gobierno está quitando protecciones y cerrando las posibilidades para los inmigrantes que vienen huyendo de la violencia.

Roberto Fuchs es un abogado de inmigración con más de 30 años de experiencia. Ha tenido casos de menores no acompañados, como el de Juan, de auxilio por persecución política, violencia doméstica, y otros más. Como miembro del consejo de una parroquia luterana en Nueva York, realiza su trabajo inspirado por esta enseñanza bíblica: “Jesús dijo, ‘Fui forastero y ustedes me recibieron en su casa’” (Mateo 25, 35).

Ese texto es doblemente apto porque viene de la parábola que llamamos ”, a través de la cual, Cristo nos hace entender que una sociedad no se mide por su riqueza, ni su desarrollo, ni tecnología, sino por la compasión que demuestra hacia los desprotegidos. Las obras de la misericordia son parte fundamental de este texto.

esperanza a los inmigrantes. Lo conocí cuando vino, junto con su esposa, Ángela, a brindar información a un programa comunitario de radio. Hace poco, habló sobre el panorama actual de la inmigración en un foro regional hispano. Por medio de sus visitas a escuelas, bibliotecas, parroquias católicas o de cualquiera denominación, se ofrece para ayudar a la gente a comprender al sistema.

Él apoya una propuesta compasiva para el sistema migratorio que tenga como una de las prioridades la reunificación familiar y que incluya la expansión económica del país. Para eso, cree que es favorable otorgar visas laborales, con elementos que prevengan el abuso, y desarrollar un proceso de solicitud de visa que sea rápido y eficaz.

Roberto habla de la importancia de los inmigrantes para la economía, y con los “baby boomers” jubilándose, de la necesidad de inmigrantes para que puedan cuidarlos.

Aunque Roberto hable en términos generales en sus presentaciones—más para educar que para resolver casos individuales—su mensaje principal es que hay que mantener la esperanza.

“Hay que ser perseverantes. Necesitamos a los inmigrantes, ahora más que nunca”, dice. “[La mayoría] son personas trabajadoras, quienes quieren entrar en el sistema. La economía los necesita… y en un futuro muy próximo, necesitaremos aún más inmigrantes, pues la población requerirá ayudantes para nuestros ancianos”.
Él es hijo de inmigrantes: su padre nacido en Alemania, y su madre, en Cuba, se conocieron en Estados Unidos. Roberto reflexiona: “Vinieron a este país para formar parte de esta nación. Quiero ayudar a que otras familias tengan esa oportunidad, de pertenecer, de participar, de contribuir”. Él y su esposa, originaria de Nicaragua, tienen una linda hija de 7 años.

El bien común va más allá de la política y todos estaremos mejor si cuidamos de los desprotegidos.

Foto Principal: Niños de la caravana de migrantes centroamericanos hacen fila para recibir comida en el refugio, Juventud 2000, en Tijuana, México. (CNS/México)

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