Por Diego López Marina, ACI Prensa
Los obispos católicos de África condenaron el asesinato de Mons. Osório Citora Afonso, Obispo de Quelimane y Administrador Apostólico de la Arquidiócesis de Beira, y reclamaron a las autoridades de Mozambique una investigación para dar con los criminales y que se haga justicia.
La petición fue realizada por el Simposio de las Conferencias Episcopales de África y Madagascar (SECAM), que expresó “profunda conmoción, tristeza e indignación” por la muerte violenta del prelado, luego de un ataque armado ocurrido durante la madrugada del viernes en Mozambique.
En un comunicado firmado por el Cardenal Fridolin Ambongo, Arzobispo de Kinshasa y presidente de SECAM, los obispos condenaron “enérgica e inequívocamente este crimen bárbaro”.
“Ningún líder religioso, independientemente de su fe o denominación, debería ser víctima de la violencia. Quienes dedican su vida a servir a Dios y a promover la reconciliación, la solidaridad, la educación, la caridad y el bien común merecen protección y respeto, no persecución ni muerte”, denunció.
Tras condenar el asesinato, el purpurado exigió a las autoridades una respuesta firme para esclarecer lo ocurrido.
“En nombre del Simposio de las Conferencias Episcopales de África y Madagascar (SECAM), hago un llamamiento al Gobierno de la República de Mozambique y a todas las autoridades competentes para que lleven a cabo una investigación inmediata, exhaustiva, transparente e independiente sobre este crimen”, señaló el Cardenal Ambongo.
Asimismo, reclamó que “todos los responsables, ya sean autores directos, cómplices o autores intelectuales, sean identificados, procesados y llevados ante la justicia sin demora”.
Iglesia africana exige protección y garantías a libertad religiosa
Los obispos africanos también pidieron reforzar “las medidas que garanticen la protección y la seguridad de los líderes religiosos, los lugares de culto y todas las personas dedicadas al servicio pastoral y humanitario”,
El comunicado recordó además que “la libertad religiosa es un derecho humano fundamental y la piedra angular de toda sociedad democrática y pacífica”, subrayando que el Estado tiene la responsabilidad de garantizar que los ciudadanos puedan practicar su fe “libre y seguramente, sin temor a la intimidación, la violencia o la persecución”.
SECAM expresó también sus condolencias a la Conferencia Episcopal Católica de Mozambique, al clero, religiosos y fieles de la Diócesis de Quelimane y de la Arquidiócesis de Beira, así como a la congregación religiosa, familiares y seres queridos del obispo fallecido.
“Nos unimos al duelo por la pérdida de un pastor fiel cuya vida estuvo dedicada al servicio de Cristo y su Iglesia. Oramos para que el Señor de la Vida le conceda el descanso eterno, recompense su fiel ministerio y consuele a todos los que lloran su partida”, concluyeron los obispos.
El organismo episcopal concluyó su mensaje expresando el deseo de que este hecho impulse una renovada defensa de la vida y de la libertad religiosa en el continente africano.
“Que este trágico suceso se convierta en un nuevo llamamiento a la justicia, la paz, el respeto a la vida humana y la protección de la libertad religiosa en todo Mozambique y en todo nuestro continente”, señaló SECAM.
“Dale, Señor, el descanso eterno, y que la luz perpetua brille sobre él. ¡Que descanse en paz!”, concluye el comunicado.
Imagen destacada: El Obispo Osório Citora Afonso, de Quelimane (Mozambique), pronuncia unas palabras durante una Misa de acción de gracias por la canonización de Giuseppe Allamano, fundador de los Misioneros de la Consolata, celebrada en Turín el 24 de octubre del 2024. El Obispo Osório fue asesinado a tiros en su residencia “en las primeras horas” del 6 de junio del 2026, según informó la organización pontificia de caridad Ayuda a la Iglesia Necesitada en un comunicado de prensa. (OSV News/Jaime C. Patia, CPP)
