Rezamos para que, en el momento en que leas esta revista, la paz haya retornado a Tierra Santa y al resto del Medio Oriente. Sin embargo, la realidad es que resulta más fácil instigar la guerra que extinguirla.
Un día después del inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, el Papa León XIV advirtió que la “espiral de violencia” amenazaba con desencadenar una “tragedia de enormes proporciones”. Al mismo tiempo, el Arzobispo Paul S. Coakley, presidente de la conferencia de obispos estadounidenses, señaló que el “creciente conflicto corre el riesgo de degenerar en una guerra regional más amplia”.
El liderazgo de sacerdotes, hermanos, hermanas y laicos Maryknoll emitió una declaración conjunta urgiendo un cese al fuego y recalcó: “Vemos los rostros de nuestros vecinos… sentimos el temblor de las familias atrapadas en el fuego cruzado”. En otra declaración condenaron las tácticas extremas de las fuerzas de control de inmigración en Estados Unidos. Esta edición aborda ambas declaraciones.
En esta edición también publicamos una conmovedora reflexión sobre San Óscar Romero, que fue martirizado después de exhortar a los soldados salvadoreños que dejaran de asesinar a sus compatriotas.
Nuestros lectores también encontrarán en esta edición la presentación de nuestros seminaristas Maryknoll en Nairobi; el perfil de un candidato al sacerdocio que será ordenado el 6 de junio; y el ministerio de una hermana Maryknoll en las prisiones de Hong Kong, el trabajo de misioneros laicos en Brasil y un ministerio para migrantes en El Paso, Texas.
Te dejamos con las palabras de Jesús: “Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios” (Mateo 5, 9).
—Lynn F. Monahan, Director Editorial Ejecutivo
Imagen destacada: collage de fotos de la edición de verano 2026.
