Por David Agren, OSV News
(OSV News) — Otro obispo nicaragüense se encuentra desaparecido tras ser detenido por la policía, lo que ha provocado una reprimenda de Estados Unidos por los continuos “ataques a la libertad religiosa” en este país cada vez más autoritario.
El obispo Juan Abelardo Mata fue detenido por la policía el 29 de junio –un día después de celebrar una Misa en la ciudad de Estelí, durante la cual pidió oraciones por la Iglesia Católica perseguida en el país–, según el medio independiente nicaragüense Confidencial.
El ministerio del interior del país reconoció que el obispo Mata había sido detenido, pero afirmó en un comunicado del 4 de julio que “ha retornado a su vivienda, donde permanece en perfectas condiciones”. El comunicado continuaba: “El Señor Abelardo Mata ha brindado declaraciones sobre distintos episodios violatorios de las Leyes Nacionales, que el Pueblo nicaragüense ha conocido en diferentes momentos y tiempos”.
Sin embargo, tanto Confidencial como observadores católicos afirmaron que se desconoce el paradero del obispo Mata.
“Mientras la dictadura no presente al obispo emérito Juan Abelardo Mata sano y salvo en su casa cualquier comunicado que emitan es mentira”, afirmó Martha Patricia Molina, una abogada exiliada que da seguimiento a la represión contra la Iglesia en Nicaragua, en una publicación en X del 4 de julio. “El obispo NO ESTÁ EN SU CASA. Así me lo han confirmado los sacerdotes que están informados del caso”.
Molina declaró a OSV News el 6 de julio que nadie cercano al obispo Mata lo ha visto, a pesar de las afirmaciones del ministerio del interior.
Ella le dijo a Confidencial que el padre Francisco Morales, párroco de la parroquia donde el obispo Mata celebraba Misa antes de su detención, también fue detenido. Su paradero también sigue siendo desconocido. Molina dijo que el diácono Wilfred Arauz Rodríguez también fue detenido, pero ya había sido puesto en libertad.
Estados Unidos pide inmediata liberación del prelado
La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado declaró en una publicación del 4 de julio en X: “Exigimos la liberación inmediata e incondicional del obispo nicaragüense Abelardo Mata, quien ha sido detenido arbitrariamente por la dictadura de Murillo-Ortega. El obispo Mata, de 80 años, no representa ninguna amenaza para el régimen y su salud es frágil. Condenamos además la continua y cruel persecución y represión religiosa por parte de la dictadura de Murillo-Ortega”.
El senador estadounidense Rick Scott, republicano por Florida, agregó: “El régimen debe proporcionar de inmediato pruebas de que Monseñor Mata está vivo, liberarlo de forma inmediata e incondicional, y TERMINAR, de una vez por todas, con su persecución al pueblo nicaragüense y sus viciosos ataques a la libertad religiosa”.
Continuó en una publicación del 2 de julio: “No hay lugar para dictadores malvados en nuestro hemisferio. El régimen de Ortega-Murillo rendirá cuentas por su persecución sistemática a la Iglesia Católica y al pueblo nicaragüense”.
Represión religiosa en Nicaragua, un panorama desalentador
La detención del obispo Mata fue un claro recordatorio de la represión que sufre la Iglesia Católica de Nicaragua bajo el régimen sandinista de los copresidentes Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo. La represión ha obligado a los sacerdotes a censurar sus homilías, a las parroquias a limitar las procesiones al recinto de la iglesia y al clero a huir del país. Molina ha contabilizado más de 300 sacerdotes, religiosos y seminaristas en el exilio, además de cuatro obispos.
El régimen sandinista parece haber puesto en la mira a las diócesis con obispos en el exilio, incluida la de Estelí, donde el obispo exiliado Rolando Álvarez, de Matagalpa, es administrador apostólico. Más de la mitad de los sacerdotes de las diócesis de Estelí y Matagalpa han abandonado el país o se les ha negado el reingreso tras viajar al extranjero, según Molina, mientras que gran parte del clero que permanece en el país es de edad avanzada.
Los funcionarios del régimen han suspendido las ordenaciones, señaló Molina. Al padre Frutos Constantino Valle Salmerón, un octogenario que se desempeña como administrador ad omnia en la Diócesis de Estelí, se le ordenó no realizar tres ordenaciones en julio de 2024. Desde entonces, ha permanecido confinado en un seminario diocesano, según Molina.
El obispo Mata se retiró como líder de la Diócesis de Estelí en 2021. El obispo Álvarez fue exiliado en 2023 tras ser declarado culpable de cargos de conspiración y condenado a 26 años de prisión. Las autoridades católicas condenaron el juicio como una farsa.
Nicaragua en el corazón del Papa León
Cuatro obispos se encuentran entre quienes viven en el exilio. El 23 de agosto de 2025, el Papa León XIV recibió a tres de los obispos nicaragüenses exiliados en una audiencia privada: el obispo Carlos Herrera de Jinotega, el obispo Isidoro Mora de Siuna y el obispo auxiliar Silvio José Báez de Managua –una señal de su apoyo a que sigan ejerciendo su liderazgo, a pesar de encontrarse fuera de Nicaragua, según observadores de la Iglesia. Molina ha planteado que a los copresidentes les gustaría contar con prelados afines al régimen mientras aplastan toda disidencia en el país.
El cardenal Leopoldo Brenes, de Managua, de 77 años, regresó del consistorio de junio en Roma –después de no haber viajado al consistorio anterior en enero. El 5 de julio declaró en Managua que se reunió con el Papa León, quien le preguntó por su salud; y cuando el cardenal Brenes le respondió: “Solo catarro”, el Papa le dijo que podía continuar con su misión, a pesar de que tiene más de 75 años, la edad en la que el derecho canónico exige que los obispos presenten su renuncia al Papa.
El obispo Báez, quien ahora ejerce su ministerio en Florida después de que el Papa Francisco le pidiera que abandonara Nicaragua en 2019 por su propia seguridad, declaró a Confidencial en una entrevista transmitida el 5 de julio que el Papa León se había acercado de manera proactiva a los obispos exiliados tras ser elegido en mayo de 2025.
“Después de haber sido electo Papa, me di cuenta que tiene un conocimiento muy detallado de la situación de Nicaragua. Sabe lo que está ocurriendo, sabe la situación de la iglesia, conocía nuestra propia situación”, declaró el obispo Báez a Confidencial. “Estoy seguro que Nicaragua, la iglesia de Nicaragua, los sacerdotes, los obispos, estamos en su mente y en su corazón”.
Imagen destacada: Los fieles rezan durante la Misa en la Catedral Metropolitana de Managua, Nicaragua, el 21 de agosto de 2022. El obispo emérito Juan Abelardo Mata fue detenido por la policía el 29 de junio de 2026, un día después de celebrar una Misa en la ciudad de Estelí, durante la cual pidió oraciones por la Iglesia católica perseguida en el país, según el medio de comunicación independiente nicaragüense Confidencial. (OSV News/Maynor Valenzuela, Reuters)
