Un refugio seguro y una oportunidad para estudiantes africanas

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Por: Paul Jeffrey
Fecha de Publicación: Jul 23, 2026

Maryknoll ayuda a construir una residencia estudiantil para 300 alumnas en una zona de Kenia propensa a conflictos.

Por Paul Jeffrey

Durante mucho tiempo, las niñas del suroeste de Kenia han tenido que caminar hasta tres horas diarias para ir y volver de la escuela, recorriendo zonas rurales aisladas y peligrosas. Ante el riesgo de sufrir agresiones, algunas abandonaban sus estudios en lugar de atravesar sin protección las colinas de la región.

Gracias a la ayuda de Maryknoll, esa peligrosa odisea está llegando a su fin con la construcción de una residencia estudiantil en la Escuela Secundaria Kebaroti, en el condado de Migori. Con capacidad para albergar a 300 alumnas de entre 12 y 20 años, las instalaciones les permiten dedicar su tiempo a estudiar en lugar de arriesgar sus vidas para llegar a clase.

“Además de proteger a las alumnas de los peligros que conlleva el trayecto a pie hasta la escuela, la residencia facilitará la asistencia a niñas con discapacidad y ofrecerá un refugio seguro para aquellas que viven en hogares con condiciones inestables o inseguras”, afirma Joseph Mahiri, vicegobernador del condado de Migori.

“Vivir en la residencia protegerá a las niñas de prácticas culturales nocivas como la mutilación genital femenina, el matrimonio precoz y el trabajo infantil”, señala. “En casa, a menudo tienen que recoger leña, acarrear agua, cocinar, limpiar y cuidar a sus hermanos menores, mientras que a sus hermanos varones se les permite estudiar. Al vivir en la residencia escolar, se liberarán de esas tareas, lo que les permitirá competir en mejores condiciones que los chicos”.

Migori presenta índices de alfabetización más bajos y de pobreza en Kenia

El condado de Migori, azotado durante mucho tiempo por conflictos violentos entre grupos étnicos rivales por la propiedad de la tierra, presenta algunos de los índices de alfabetización más bajos y de pobreza más altos de Kenia.

El Padre Lance Nadeau, superior general de los Padres y Hermanos Maryknoll, explica que esa es la razón por la que la organización decidió colaborar con las comunidades locales.

“Si realmente se quiere transformar una sociedad, especialmente en África, el camino a seguir es el empoderamiento de la mujer”, afirma el Padre Nadeau. “Las mujeres son el pilar de la familia. Ellas educan a los hijos y realizan la mayor parte de las labores agrícolas. Cuando se logra empoderar a las mujeres, ya sea mediante la educación o brindándoles oportunidades económicas, se genera un gran impacto”.

El Padre Nadeau sirvió durante 18 años como capellán en la Universidad Kenyatta de Nairobi y, al visitar a sus estudiantes por todo el país, llegó a conocer las zonas con mayores necesidades. Varios de sus alumnos eran de Migori. Uno de ellos es Mahiri, quien, según el misionero, regresó a Migori tras finalizar sus estudios decidido a lograr que el gobierno local atendiera las necesidades de los ciudadanos más pobres. Mahiri ha liderado el proyecto de la residencia estudiantil hasta su culminación.

Estudiantes de la Escuela Secundaria de Kebaroti posan junto al Padre Maryknoll Lance Nadeau, Superior General de los Padres y Hermanos Maryknoll, el Padre Joshua Maondo (Izq.) y al Vicegobernador del Condado de Migori, Joseph Mahiri (dcha.), durante la inauguración de la nueva residencia estudiantil que ofrece un lugar seguro donde vivir y estudiar para cientos de alumnas. (Cortesía Lance Nadeau, M.M./Kenia)

“Nuestra colaboración con Maryknoll nos permite ayudar a cientos de chicas a desarrollar todo su potencial, alcanzar sus sueños y convertirse en las líderes del mañana”, afirma Mahiri.

Maryknoll también trabaja para abordar el conflicto étnico en la región de Migori y brinda apoyo a algunas de las víctimas de la violencia.

Las disputas por tierras en Migori se remontan a generaciones atrás, sumadas al robo de ganado y otras fuentes de conflicto que ocasionalmente derivan en violencia. El favoritismo colonial hacia ciertas tribus agravó estas rencillas y, en las últimas décadas, el crecimiento demográfico ha obligado a algunas comunidades a adquirir más tierras por diversos medios, a costa de otros grupos. Los líderes políticos a menudo han explotado las lealtades étnicas para ganar poder, avivando aún más la desconfianza y la violencia. Los esfuerzos de líderes religiosos y funcionarios gubernamentales por fomentar la reconciliación han tenido un éxito limitado.

Maryknoll brinda asistencia alimentaria a familias desplazadas

Durante los últimos tres años, Maryknoll ha brindado asistencia alimentaria a más de 3.000 familias desplazadas o afectadas por la violencia intercomunitaria.

Una de ellas es Eunice Mariba Rawi, quien recibe alimentos de Maryknoll.

Mariba Rawi vive en Gwitembe, una aldea situada en el centro de una disputa entre su comunidad kuria y las comunidades masáis vecinas. Su esposo murió en enfrentamientos en 2022 y su hijo falleció en 2025. Su familia también perdió todas sus tierras de cultivo. Ahora, en lugar de sembrar sus propios cultivos, la viuda trabaja como jornalera para ganar unas pocas monedas y comprar alimentos en el mercado.

“Incluso cuando aún teníamos tierras, a menudo no podíamos ir a cultivar nada debido a los conflictos”, comenta. “Ahora que no tenemos dónde cultivar, el aceite, el maíz, el arroz y otros alimentos que recibimos de Maryknoll me permiten darles algo de comer a mis hijos cada día”.

El Padre Nadeau afirma que Maryknoll está comprometido a seguir acompañando a la población de Migori en su lucha por superar generaciones de conflicto y convivir en paz. Señala que esto debe incluir el desarrollo económico.

“A pesar de los conflictos, los diversos grupos étnicos de esta región son similares en muchos aspectos”, dice. “Todos tienen hijos, todos se enferman, todos mueren, todos tienen una madre. Todos queremos las mismas cosas. Así que los puntos en común existen. El problema es que el pastel no es lo suficientemente grande; no hay suficiente para todos”.

El misionero sostiene que, para promover la reconciliación entre las personas, “también debemos construir instituciones y sistemas económicos que den a la gente motivos para invertir en la paz y la cooperación, en lugar de en la destrucción y el odio. Ese es el desafío para quienes creemos que la reconciliación está en el corazón del Evangelio”.

Imagen destacada: Gracias a la construcción de esta residencia estudiantil en el condado de Migori, al suroeste de Kenia, las niñas que antes se enfrentaban a diferentes peligros al recorrer a pie largas distancias por zonas aisladas para llegar a la escuela, ahora tienen acceso a la educación en un entorno seguro. (Paul Jefrey/Kenia)

Sobre la autora/or

Paul Jeffrey

Paul Jeffrey es un fotoperiodista que trabaja por todo el mundo. Fundador de Life on Earth Pictures, él vive en Oregon.

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