Educando Héroes en Kenia

Tiempo de lectura: 5 minutos
Por: Carolyn Trumble
Fecha de Publicación: Jun 1, 2023

EL TRABAJO DE MARYKNOLL EN KENIA MANTIENE A ESTUDIANTES SALUDABLES Y BIEN ALIMENTADOS.

El Padre Maryknoll Lance Nadeau, quien sirvió en Kenia durante 22 años, cuenta la historia de un joven de 15 años que hace honor a su nombre: Gabriel, “héroe de Dios”.

Gabriel nació VIH positivo y su padre murió por complicaciones relacionadas con el mismo virus cuando Gabriel tenía 3 años. “La causa de la muerte de su padre era conocida en el pueblo y en consecuencia, Gabriel experimentó la estigmatización en la escuela y pueblo”, dice el Padre Nadeau. “Los vecinos quemaron la casa en la que vivían Gabriel y su madre”. Su madre, portadora del virus, abandonó a su hijo cuando tenía 6 años.

“Cuando conocí a Gabriel, él vivía en el norte de Kenia con su abuela en la más absoluta pobreza”, dice el Padre Nadeau. “No estaba recibiendo ningún tratamiento para su infección del VIH, ni tenía una dieta adecuada”. Gabriel estaba anémico, padecía desnutrición y tenía una carga viral alta.

Gabriel es uno de los cientos de miles de personas que han recibido ayuda del Programa de Alivio del SIDA del Decanato del Este (EDARP, por sus siglas en inglés), fundado en 1993 por el Padre Maryknoll Edward Phillips. A través de sus 14 clínicas comunitarias, el programa actualmente es uno de los programas multifacéticos de tratamiento y prevención más grandes de Kenia. Cada año, el personal del programa y los trabajadores de salud comunitarios de EDARP brindan apoyo y atención a alrededor de 28,000 a 30,000 pacientes con VIH en el este de Nairobi.

Los estudiantes comparten escritorios en la escuela primaria Mukononi, de Kibwezi, gravemen- te afectada por el cambio climático, donde el hambre puede impedir que los niños aprendan. (Moses Njagua Gitahi/Kenia)

Los estudiantes comparten escritorios en la escuela primaria Mukononi, de Kibwezi, gravemen- te afectada por el cambio climático, donde el hambre puede impedir que los niños aprendan. (Moses Njagua Gitahi/Kenia)

En una clínica de EDARP, Gabriel recibe atención médica que incluye medicamentos antirretrovirales (ARV), junto con servicios integrales que necesita. “Antes de mudarse a Nairobi y recibir apoyo y asesoramiento psicológico, Gabriel no podía hablar sobre su estado de salud. Se echaba a llorar”, dice el Padre Nadeau. “Pero gracias a las sesiones periódicas con una trabajadora social y psicóloga de EDARP, y el apoyo de sus compañeros también con VIH, ahora puede hablar adecuadamente sobre su salud. Y con la medicación ARV que recibe a través de EDARP, su carga viral es indetectable”. Bajo el cuidado de EDARP, Gabriel debería tener una expectativa de vida normal y un futuro prometedor, dice el misionero.

Con su salud física y emocional muy mejorada, a Gabriel le fue bien en sus estudios de escuela primaria y obtuvo un puntaje alto en los exámenes nacionales que califican a los estudiantes para continuar con sus estudios. Sin embargo, no tenía recursos económicos para pagar una educación secundaria. Con la ayuda de Maryknoll, ahora puede asistir a una buena escuela privada que acoge y aloja a estudiantes con VIH.

“Gabriel es un joven inteligente y encantador que obtiene altas calificaciones en matemáticas, inglés y física”, dice el Padre Nadeau. “Él trabaja muy duro en la escuela y sueña con ir a la universidad”.

Por supuesto, los estudiantes no pueden aprender si no tienen una buena alimentación. Los Padres y Hermanos Maryknoll se han comprometido a ayudar con asistencia nutricional para estudiantes en nueve escuelas extremadamente pobres.

Elegido superior general de los Padres y Hermanos Maryknoll en 2021, el Padre Nadeau pudo visitar algunas de estas escuelas el año pasado. Durante el viaje, se conectó con socios de Maryknoll en ciudades como Nairobi, donde vive Gabriel, y en áreas rurales del este de Kenia que han sido muy afectadas en los últimos años.

El cambio climático y la pandemia de COVID-19 han traído consecuencias devastadoras para el suministro de alimentos y la fuerza laboral. “En los últimos tres años, una sequía ha causado hambruna en toda la zona”, dice el Padre Nadeau. “En Kenia ahora mismo el costo de los alimentos es muy alto. Muchas personas se han reducido a una o dos comidas al día”, explica. “Muchos de los niños llegan a la escuela sin haber desayunado. Sus padres son en su mayoría agricultores de subsistencia y muy pocos tienen los medios para proporcionar un almuerzo para los niños”.

El Superior General Maryknoll, Padre Lance Nadeau, ayuda a estudiantes a plantar árboles en la Escuela Malembwa, Kenia, donde Maryknoll ayuda a los sobrevivientes del cambio climático. (Moses Njagua Gitahi/Kenia)

El Superior General Maryknoll, Padre Lance Nadeau, visita la Escuela Secundaria Nyamotambe en Kehancha, en Kuria, Kenia, donde Maryknoll construyó un internado para niñas. (Moses Njagua Gitahi/Kenia)

El Superior General Maryknoll, Padre Lance Nadeau, visita la Escuela Secundaria Nyamotambe en Kehancha, en Kuria, Kenia, donde Maryknoll construyó un internado para niñas. (Moses Njagua Gitahi/Kenia)

El Superior General Maryknoll, Padre Lance Nadeau, ayuda a estudiantes a plantar árboles en la Escuela Malembwa, Kenia, donde Maryknoll ayuda a los sobrevivientes del cambio climático. (Moses Njagua Gitahi/Kenia)

Además de la sequía, el lado este de Kenia se vio gravemente afectado por el COVID, continúa el misionero. “Muchas de las familias tienen familiares que trabajan en las ciudades que envían dinero a estas áreas rurales. La mayoría trabajan en la economía informal donde más del 50% de los trabajadores perdieron su trabajo. Esto afectó a los niños porque no podían enviar dinero para apoyar a los niños”.

Los maestros y otro personal escolar notan que gracias a los programas de asistencia alimentaria financiados por Maryknoll, más niños permanecen en la escuela, con un mínimo de abandono escolar. La nutrición suplementaria ha mejorado tanto la salud de los niños como su rendimiento académico. También alivia la carga de los padres que ya están soportando una pesada carga económica.

Durante su viaje, el Padre Nadeau visitó un programa de asistencia alimentaria en la escuela primaria King’utheni en el área de Kibwezi en el sureste de Kenia, donde aproximadamente 500 niños asisten a clases. Cada día los niños hacen fila para una comida de frijoles y maíz. A medida que se sirve la mezcla en sus tazas, cada niño dice asante, “gracias” en swahili, por la comida que les dará la energía que necesitan para estudiar. De esta manera, pueden recibir una educación que les permita avanzar hacia el futuro como héroes.

“Admiro a los kenianos porque son valientes, resilientes, optimistas y están comprometidos con sus familias”, dice el Padre Nadeau.

Mientras tanto, el joven Gabriel que estudia en Nairobi sigue siendo valiente para enfrentar el VIH y la estigmatización, dice el Padre Nadeau. El niño ama a su madre a pesar de que ella no pudo cuidarlo, él trata de visitarla regularmente en su pueblo natal, donde aún vive.

“Gabriel hace honor a su nombre, ‘héroe de Dios’. Es un ejemplo vivo de esperanza para las personas pobres con VIH”, dice el Padre Nadeau.  

Carolyn Trumble, quien sirvió como misionera laica en Brasil, es una promotora de educación misionera Maryknoll.

Imagen destacada: Los estudiantes hacen fila para una comida saludable en la escuela King’utheni en el área afectada por la sequía de Kibwezi en Kenia, donde Maryknoll ha financiado proyectos de ayuda. (Moses Njagua Gitahi/Kenia)

Sobre la autora/or

Carolyn Trumble

Carolyn Trumble es una consultora para la división Church Engagement de Maryknoll. Ella sirvió como misionera laica Maryknoll en Brasil.

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