¡Bienvenido, Padre Victor Mutobera, reciente sacerdote Maryknoll! En junio, el Padre Victor fue ordenado por el Obispo Joseph Perry, de la Arquidiócesis de Chicago, en la capilla de la Sociedad Maryknoll en el condado de Westchester, Nueva York, a unas 30 millas al norte de Manhattan. Es un largo camino desde Kenia, donde nació y creció. Como dice el título de nuestro artículo de portada, es un sueño cumplido para este joven.
Los lectores habituales de nuestra revista ya saben que el Padre Victor forma parte de un nuevo grupo de sacerdotes misioneros que se unen a la Sociedad Maryknoll provenientes de afuera de Norteamérica. Ellos representan la apertura de los Padres y Hermanos Maryknoll a las vocaciones de los países de misión y la afirmación de que todo católico bautizado es un discípulo misionero. Hoy en día, muchos católicos en Estados Unidos están familiarizados con sacerdotes nacidos en el extranjero que ejercen su ministerio en sus parroquias.
Como afirma el Obispo Perry en una entrevista de esta edición, en algunas zonas del mundo, especialmente en África Oriental, la fe católica es más fuerte que en gran parte de América. En los últimos cinco años, Maryknoll ha ordenado a cinco sacerdotes de Kenia y a uno de Singapur. Nuestros seminaristas actuales, provenientes de Asia, África y América Latina, reflejan ese rostro cambiante de Maryknoll —y el rostro cambiante de la Iglesia.
Imagen destacada: collage de fotos de la edición de otoño 2026.
