ace poco, en Daca, Bangladesh, intenté llegar a la terminal de autobuses para regresar a mi casa en Srinagar, donde atendía a niños enfermos y discapacitados. Sin embargo, la ciudad era un caos. Además de los compradores, las manifestaciones políticas dificultaban el paso. Cuando el autobús llegó, desistí y regresé a donde me alojaba. Dos días después, el tráfico seguía...
Lee los conmovedores relatos de los encuentros que los misioneros Maryknoll tienen con las personas a las que sirven en El Salvador, Chad y Estados Unidos.